
La producción de café para el año 2024 en Brasil ha sido profundamente afectada por factores climáticos adversos. Según la última encuesta de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab), la cosecha total estimada se sitúa en 54,79 millones de sacos, lo que representa una ligera disminución del 0,5% en comparación con la producción del año anterior. Este ajuste en las expectativas de producción refleja el impacto de las condiciones meteorológicas entre la segunda y la tercera encuestas realizadas por la Conab.
Condiciones climáticas adversas reducen la productividad
Al inicio de la temporada de cosecha, las expectativas eran optimistas, basadas en la condición de los cultivos y el ciclo bienal alto característico del cultivo del café. No obstante, sequías, lluvias escasas y temperaturas extremas durante las fases críticas de desarrollo de los frutos han dado lugar a un rendimiento menor al esperado. El rendimiento medio nacional de café se ha reducido a 28,8 sacos por hectárea, un 1,9% menos que en la cosecha de 2023.
Este retroceso es particularmente preocupante dado que en los últimos años los cultivos de café en Brasil han enfrentado grandes fluctuaciones debido a fenómenos climáticos. Las esperanzas de una recuperación sólida para 2024, tras años de desafíos, se han visto frustradas en gran medida por la persistencia de estos problemas meteorológicos.
Producción de arábica en crecimiento, pero bajo presión
A pesar de las dificultades, la producción de café arábica, que es la variedad de mayor prestigio y demanda internacional, se estima en 39,59 millones de sacos, lo que representa un crecimiento del 1,7% con respecto a 2023. Sin embargo, esta cifra sigue estando por debajo de lo esperado inicialmente.
La región de Minas Gerais, el corazón del cultivo de arábica en Brasil, enfrenta una reducción del 3,4% en su producción, alcanzando un total de 27,69 millones de sacos. Esta disminución es atribuida a la sequía y las altas temperaturas que afectaron negativamente el ciclo reproductivo del cultivo, en particular a partir de abril de 2024. Las lluvias, que son esenciales para un desarrollo óptimo de los granos, prácticamente cesaron, limitando las posibilidades de recuperación.
Por otro lado, la región de São Paulo, aunque también ha sido afectada por el clima, ha experimentado un aumento en la producción de 8,2% con respecto al año anterior, alcanzando los 5,44 millones de sacos. Las regiones de Espírito Santo, Río de Janeiro y la zona cerrada de Bahía también experimentaron aumentos en sus cosechas de arábica, aunque en menores proporciones a las previstas inicialmente.
Conilon bajo presión: una caída significativa
En cuanto a la variedad conilon, conocida por su resistencia y menor costo de producción, las cifras son menos alentadoras. La producción total de conilon para 2024 está estimada en 15,2 millones de sacos, una caída del 6% en comparación con el año anterior. Espírito Santo, el principal productor de esta variedad, enfrentó una disminución del 1,9%, lo que redujo su cosecha a 9,97 millones de sacos.
Las reducciones más drásticas se registraron en Rondônia y la región atlántica de Bahía, donde las caídas en la producción fueron del 16,4% y 13,3%, respectivamente. En Rondônia, la menor superficie cultivada fue un factor clave en este descenso, mientras que en Bahía, la baja productividad fue la principal causa.
Área de cultivo y perspectiva del mercado
El área total destinada al cultivo de café en Brasil en 2024, tanto para arábica como para conilon, se estima en 2,25 millones de hectáreas. De estas, 1,9 millones de hectáreas están en producción, un 1,4% más que en 2023, mientras que 345.600 hectáreas están en formación, lo que representa una caída del 4,5% en comparación con el año anterior.
Este crecimiento en el área productiva contrasta con la caída general en la productividad, reflejando la continua expansión de las plantaciones en un intento de compensar las pérdidas climáticas y satisfacer la creciente demanda internacional.
Perspectiva de los precios del café: ¿Qué esperar en 2024?
A pesar de los desafíos en la producción, el mercado del café sigue siendo favorable para los productores. Los precios en el mercado internacional continúan siendo altos debido a la oferta ajustada de café. Brasil, que es el mayor productor mundial de café, ha experimentado problemas climáticos en las últimas temporadas, lo que ha limitado la producción. Al mismo tiempo, Vietnam, el segundo mayor productor mundial, también ha visto afectada su producción debido a problemas similares, lo que ha reducido las existencias globales de café.
Este desequilibrio entre la oferta y la demanda ha resultado en un aumento significativo en los precios del café robusta en el mercado internacional, lo que también ha impulsado la revalorización del arábica.
Exportaciones de café brasileño en alza
Este entorno de precios favorables ha favorecido las exportaciones de café brasileño, que entre enero y agosto de 2024 totalizaron 32,1 millones de sacos de 60 kilos, un aumento del 40,1% en comparación con el mismo período de 2023. Este volumen marca un récord para las exportaciones brasileñas en los primeros ocho meses de un año, superando cifras históricas y abriendo la posibilidad de que Brasil rompa el récord de exportaciones de café establecido en 2020, cuando se enviaron al exterior 43,9 millones de sacos de café.
Expectativas para el futuro
El 2024 se presenta como un año de retos para la producción de café en Brasil, debido a las condiciones climáticas desfavorables que han afectado tanto la productividad como el rendimiento de los cultivos. Aun así, la fuerte demanda internacional y los altos precios del café ofrecen un panorama alentador para los productores brasileños. Si las exportaciones de café brasileño continúan en ascenso en los últimos meses del año, el país podría establecer nuevos récords de ventas, consolidando su posición como líder global en el mercado cafetero.













