José Ignacio Falces Yoldi - Agronews CyL

La Asociación para la Investigación y Mejora del Cultivo de la Remolacha Azucarera (AIMCRA) está celebrando una serie de jornadas formativas en las principales zonas productoras en las que han presentado a los agricultores los distintos proyectos en los que está trabajando, junto a Azucarera, sobre la base de la innovación y las nuevas tecnologías, para mejorar la rentabilidad de las parcelas que se destinan a la raíz.

Elba Rosique, máxima responsable de AIMCRA, ha destacado a AgroNews que en estos encuentros se están presentado los avances que se han llevado a cabo en fitosanitarios, en variedades o en modelo productivo… para “luchar” por ejemplo contra la cercospora que tanto daño hizo al cultivo en la campaña anterior, buscando los momentos ideales para realizar los tratamientos….

En esa misma línea se expresa Iván Martín, responsable el Departamento de Innovación Agroambiental de Azucarera, “estamos tratando de dar pasos en mejorar la rentabilidad de las parcelas de remolacha, en la propia sostenibilidad del cultivo, apostando por la conservación y protección del medio ambiente, por ejemplo, reduciendo el uso de agua o de productos fitosanitarios y fertilizantes, buscando, además, que el cultivo sea más cómodo para nuestros remolacheros”. “La prohibición de los neonicotinoides es otro problema al que se está tratando de dar respuesta con nuevos productos, variedades mejoradas…” asegura a AgroNews Martín.

Toda la labor que se está desarrollando pretenden que se plasme en la creación de una red de avisos de enfermedades o plagas que permita tanto la aplicación rápida y en los primeros estadios de tratamientos que permitan combatir enfermedades y plagas, buscando que estas aplicaciones se realicen en momentos claves, cuando ofrecen más rendimiento y eficacia.

Así, el responsable de Innovación de Azucarera destaca que se está dando un paso muy fuerte hacia la digitalización de las técnicas más tradicionales. “Estos proyectos ya nos están dando los primeros datos en las pruebas que hemos realizado, por ejemplo, en el caso de la siembra variable, aprovechando las posibilidades que nos da la agricultura de precisión con el mapeo de la parcela y que hace que se aplique más o menos semillas según demandas las distintas zonas de la misma. En esas primeras pruebas hemos logrado ahorros de entre 30 – 50 euros por hectárea”

“Lo mismo hemos hecho con el riego, asevera la máxima responsable de AIMCRA, Elba Rosique. Hasta el momento dábamos unos avisos sobre los datos de una estación pero ahora, gracias a los mapeos de parcelas, podemos ofertar al agricultor datos personalizados de la parcela sobre la base de un código de colores que permite ver las zonas que necesitan más o menos agua e incluso permite descubrir, por ejemplo, pérdidas en los sistemas de riego. En definitiva, se trata de hace un uso del agua mucho más real. Ahorro económico, conservación de un recurso vital”

Otro ejemplo de este trabajo en la digitalización se produce con el uso del nitrógeno, recomendando dosis adecuadas, y personalizada, partiendo de los análisis del suelo y ofreciendo la curva de crecimiento y rendimiento del uso de este fertilizante. “La remolacha es una pequeña fábrica de azúcar y llega un momento en que deja de producirla… y para que seguimos echando nitrógeno si ya no es efectivo… de esta forma ahorramos costes, optimizamos resultados y conservamos el medio ambiente”, concluye Rosique.

RESPUESTA DE LOS AGRICULTORES

La pregunta es clara, cómo responde los cultivadores de remolacha a todas estas novedades. Tanto desde AIMCRA como desde Azucarera se asegura que lo más complicado es que se familiaricen con la plataforma, con la APP… una vez que ven su eficacia y aprecian los resultados la respuesta es muy positiva con un alto porcentaje de interactuación.

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