
El Ministerio de Industria y Turismo ha aprobado, en resolución provisional, 34 nuevas ayudas dentro de la segunda convocatoria del PERTE Agroalimentario, por un importe total de casi 25 millones de euros en subvenciones. Con estas adjudicaciones, que se reparten entre 10 comunidades autónomas, el departamento ministerial da por cerrada esta segunda línea de apoyo estratégico al sector.
El objetivo central de este PERTE es reforzar la competitividad y la resiliencia del sector agroalimentario en España, promoviendo un empleo de calidad, el arraigo territorial de las empresas y una transformación productiva que tenga en cuenta, de forma prioritaria, a las pequeñas y medianas empresas (pymes). El enfoque se alinea con las grandes líneas de política industrial y económica, orientadas a modernizar el tejido productivo sin perder su base local.
La segunda convocatoria del PERTE Agro, en cifras
Según el comunicado, esta resolución provisional contempla 34 proyectos beneficiarios, que se suman al conjunto de iniciativas ya respaldadas en esta segunda convocatoria. El volumen de ayudas aprobado asciende a casi 25 millones de euros, una cifra relevante si se tiene en cuenta que se dirige a actuaciones concretas sobre procesos productivos, eficiencia energética y modernización industrial.
Con estas nuevas concesiones, la segunda convocatoria del PERTE Agroalimentario alcanza un total de 97,88 millones de euros concedidos, distribuidos entre 138 proyectos. Este dato permite dimensionar el alcance real de la iniciativa y su impacto sobre el sector, especialmente en un contexto marcado por el aumento de costes, la necesidad de adaptación tecnológica y la presión sobre la competitividad de las industrias agroalimentarias.
El Ministerio subraya que las actuaciones financiadas se reparten por 10 comunidades autónomas, lo que refuerza el carácter territorial del programa y su vocación de equilibrio entre regiones.
Principales empresas adjudicatarias y cuantías asignadas
Entre las empresas adjudicatarias de esta resolución provisional destacan varias compañías de referencia dentro del sector agroalimentario español, tanto por volumen de ayuda como por implantación territorial. La nota de prensa asegura que los importes concedidos oscilan entre algo más de un millón de euros y cerca de tres millones, en función de la envergadura y características de los proyectos presentados.
La empresa que recibe la mayor cuantía es La Rentilla, ubicada en Montilla (Córdoba), con una ayuda de 2,7 millones de euros. Le sigue Danone, en su planta de Aldaia (Valencia), que ha obtenido 2,5 millones de euros, confirmando el interés de grandes grupos internacionales por modernizar y reforzar sus instalaciones en España.
También destaca Panadería Milagros Díaz, con sede en Illescas (Toledo), que recibirá 2,3 millones de euros, una cifra significativa para una empresa de carácter más tradicional, lo que refleja la orientación del PERTE hacia proyectos con impacto directo en el tejido productivo local.
Otras adjudicaciones relevantes incluyen a Destilerías Manchegas, en La Roda (Albacete), con 2,1 millones de euros; Urzante, en Tudela (Navarra), con 2 millones de euros; Cárnicas Cinco Villas, de Ejea de los Caballeros (Zaragoza), con 1,7 millones de euros; y La Charcutería Alemana, de Barcelona, con 1,1 millones de euros.
Este abanico de beneficiarios muestra la diversidad del sector agroalimentario español, tanto por tipología de productos como por tamaño empresarial y localización geográfica.

Tipos de proyectos financiados: sostenibilidad y modernización
La nota de prensa indica que los proyectos subvencionados presentan una amplia variedad de enfoques, aunque comparten un hilo común: la transformación productiva del sector agroalimentario. Entre las actuaciones financiadas se incluyen iniciativas orientadas a la implantación de fuentes de energía sostenibles, la modernización de líneas de producción y la mejora de la eficiencia en los procesos de fabricación.
La incorporación de energías sostenibles responde a la necesidad de reducir el consumo energético y las emisiones asociadas a la actividad industrial, un aspecto clave tanto desde el punto de vista ambiental como económico. En paralelo, la modernización de líneas de producción busca incrementar la productividad, mejorar la calidad del producto final y reforzar la competitividad frente a otros mercados.
La renovación de la eficiencia en la fabricación de productos agroalimentarios es otro de los ejes destacados. Esto incluye inversiones en maquinaria, automatización de procesos y optimización de recursos, factores que inciden directamente en los costes de producción y en la capacidad de las empresas para adaptarse a un entorno cada vez más exigente.

Objetivos estratégicos del PERTE Agroalimentario
El comunicado de prensa insiste en que el objetivo principal del PERTE Agroalimentario es fortalecer la competitividad y la resiliencia del sector. Esta resiliencia se entiende no solo como capacidad de resistir crisis coyunturales, sino como habilidad para adaptarse a cambios estructurales en los mercados, en la regulación y en las preferencias de los consumidores.
Otro de los pilares es el fomento del empleo de calidad, un aspecto especialmente relevante en un sector que tiene un peso significativo en el mercado laboral español. Las inversiones financiadas buscan generar empleo estable, cualificado y vinculado al territorio, contribuyendo a fijar población y actividad económica en zonas rurales e industriales.
El arraigo territorial de las empresas es, de hecho, uno de los elementos más subrayados. El PERTE está diseñado para reforzar la presencia de las industrias agroalimentarias en sus entornos locales, evitando deslocalizaciones y promoviendo cadenas de valor más sólidas y cercanas.
En este contexto, las pymes ocupan un lugar central. Aunque grandes compañías como Danone figuran entre las adjudicatarias, el diseño del PERTE tiene en cuenta las necesidades específicas de las pequeñas y medianas empresas, que constituyen la mayor parte del tejido agroalimentario español y suelen afrontar mayores dificultades para acometer inversiones de gran calado.
Balance global: primera y segunda convocatoria del PERTE Agro
La nota de prensa aporta también una visión de conjunto sobre el desarrollo del PERTE Agroalimentario desde su puesta en marcha. En la primera convocatoria, el programa adjudicó 182 millones de euros a un total de 286 proyectos, correspondientes a 224 empresas. Estas cifras reflejan el elevado interés del sector por acogerse a este instrumento de apoyo.
Con las concesiones realizadas en la segunda convocatoria, que alcanza ya 97,88 millones de euros para 138 proyectos, el volumen total de ayudas movilizadas a través del PERTE Agro se sitúa en niveles significativos. Este esfuerzo financiero evidencia la apuesta del Ministerio de Industria y Turismo por una política industrial activa, orientada a sectores estratégicos como el agroalimentario.
El cierre de esta segunda convocatoria marca un punto de inflexión, ya que permite evaluar el impacto acumulado del PERTE y abre la puerta a futuros ajustes o nuevas líneas de apoyo en función de los resultados obtenidos.
Consulta del listado completo de beneficiarios
Finalmente, el comunicado de prensa asegura que el listado completo de las adjudicaciones y empresas beneficiarias puede consultarse, con suma dificultad, en el Portal de Ayudas del Ministerio de Industria y Turismo. Esta información permite conocer en detalle los proyectos apoyados y facilita la transparencia del proceso de concesión.









