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  • Un informe de expertos jurídicos confirma que las subvenciones que reciben los agricultores jóvenes deben calificarse como ayudas de capital y no considerarse apoyo a la renta

La Conselleria del Medio Rural de la Xunta de Galicia encargó un informe jurídico sobre la tributación de los jóvenes que se incorporan al campo. Así, señaló que este dictamen viene a confirmar las tesis del gobierno regional, subrayando que las subvenciones que reciben los jóvenes deben ser calificadas como ayudas de capital y no como subvenciones corrientes.

De este modo, indican, la imputación del tributo debe hacerse por la amortización de la inversión realizada a lo largo del período de cinco años y no considerarse ayuda a la renta de los agricultores en un único pago. Este hecho, insistió, tiene una gran importancia desde el punto de vista fiscal, por eso los jóvenes beneficiarios de las ayudas convocadas a partir del 2014 tuvieron derecho a reclamar la devolución de ingresos indebidos en su declaración de la renta. En este sentido, informaron que este informe será remitido al Gobierno central para que tenga en cuenta estas tesis de cara a futuros ejercicios fiscales. El conselleiro matizó que el objetivo de esta consulta jurídica es que los jóvenes tengan un tratamiento fiscal el más beneficioso posible, con el fin de impulsar su actividad de desarrollo y dinamización del rural gallego.

En la misma línea, Galicia va a solicitar al Estado un tratamiento especial en la Seguridad Social a los trabajadores agrarios a tiempo parcial y un régimen específico de tributación para los cosecheros de castaña, con el idéntico objetivo de rebajar la presión fiscal sobre estos colectivos.

Ley de recuperación

Galicia va a poner en marcha una Ley de recuperación y puesta en valor de la tierra agraria, que iniciará próximamente su tramitación.

El principal objetivo de esta norma es luchar contra el abandono y facilitar base territorial suficiente a aquellas explotaciones que la precisan, al tiempo que se procura anticiparse a los fuegos y trabajar en la mejora de la calidad de vida de la población en el rural. Para todo esto, matizan, se contemplan también beneficios fiscales y otras medidas de fomento para el impulso de proyectos de recuperación de tierras. En este línea, se pondrán en marcha herramientas voluntarias como los polígonos agroforestales, las agrupaciones de gestión conjunta de la tierra, la iniciativa de las aldeas modelo o las permutas de especial interés agrario, entre otras.

Además, explicaron, la ley impulsará dos instrumentos clave, como son el Banco de Terras, que se agilizará, y el Banco de Explotaciones. Este último servirá para facilitar el contacto entre agricultores y ganaderos que vayan a dejar su actividad y otras personas interesadas en darle continuidad, con el fin de evitar su desmantelamiento y el de las tierras que las conforman.