
La Consejería de Medio Rural y Política Agraria del Principado de Asturias ha anunciado la aprobación de un plan de ayudas por valor de 580.000 euros con el objetivo de mitigar las pérdidas sufridas por los productores de faba asturiana y verdina a causa de las adversas condiciones meteorológicas registradas en la campaña 2024-2025.
Durante su comparecencia en la Junta General, el consejero Marcelino Marcos reafirmó el compromiso del Gobierno de Asturias con la producción de estas dos variedades de leguminosa, destacando que una de ellas cuenta con Indicación Geográfica Protegida (IGP), mientras que la otra se comercializa bajo una marca de calidad diferenciada.
Distribución de las ayudas por tipo de cultivo
Los fondos asignados por el Gobierno asturiano se distribuirán entre los agricultores según la superficie cultivada:
- Faba Asturiana IGP: Se han identificado 131 productores que cultivan un total de 215 hectáreas certificadas, los cuales recibirán 2.200 euros por hectárea.
- Verdina de Asturias: Se han registrado 52 hectáreas dedicadas a este cultivo, cuyos productores recibirán 2.000 euros por hectárea.
Este apoyo financiero busca compensar las pérdidas derivadas de una reducción del 60% en la producción de ambas variedades con respecto a las campañas anteriores. La causa principal de este descenso radica en las lluvias excesivas de la primavera pasada, que propiciaron la proliferación de hongos y enfermedades vegetales, afectando gravemente a los rendimientos de los cultivos.
Impacto de la meteorología en la cosecha de faba
El exceso de precipitaciones y la alta humedad ambiental generaron las condiciones idóneas para el desarrollo de plagas y enfermedades fúngicas. A ello se sumó la falta de viento, un factor crucial para la correcta aireación de las plantaciones. Como resultado, muchos productores vieron cómo su cosecha se redujo drásticamente, provocando importantes pérdidas económicas.
La situación ha generado una preocupación creciente en el sector, que ya enfrentaba desafíos estructurales relacionados con el relevo generacional, la competitividad y el acceso a mercados.
Investigación y medidas complementarias activadas desde el Gobierno de Asturias
Ante la gravedad del problema, la Consejería de Medio Rural ha anunciado que pondrá en marcha nuevos ensayos en fincas agrícolas con el objetivo de desarrollar estrategias más efectivas contra las plagas. Estos ensayos contarán con medios biológicos de control y se llevarán a cabo en dos ubicaciones diferentes dentro del territorio asturiano, una en la zona oriental y otra en la occidental.
Esta iniciativa se desarrollará en colaboración con los productores afectados y el personal técnico del Consejo Regulador de la Faba Asturiana, buscando soluciones que minimicen los impactos futuros de eventos climáticos extremos.
Además, el Gobierno regional ha indicado que solicitará la colaboración de entidades académicas y científicas, como la Universidad de Oviedo y el Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (SERIDA), para investigar posibles soluciones innovadoras, como el desarrollo de pesticidas biológicos que permitan controlar las enfermedades sin dañar el ecosistema.
El futuro de la faba asturiana y la verdina
La faba asturiana y la verdina han sido durante décadas parte fundamental del patrimonio agrícola y gastronómico de Asturias. Sin embargo, las condiciones meteorológicas adversas y la aparición de nuevas plagas ponen en riesgo la sostenibilidad del sector.
La implementación de estas ayudas supone un alivio inmediato para los productores, pero también evidencia la necesidad de adoptar estrategias a largo plazo que garanticen la viabilidad de estos cultivos frente a los retos climáticos y económicos.
El sector agrícola asturiano sigue demandando mayor respaldo institucional para garantizar la pervivencia de un cultivo que no solo representa un importante recurso económico, sino también una seña de identidad de la región.










