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  • La Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceituna de Mesa considera que hay que “trabajar” en Bruselas para lograr un sistema de etiquetado nutricional armonizado en toda la UE

  • Mientras que países como Italia y Grecia desestiman la aplicación del Nutriscore, el Gobierno de España quiere reconocer un sistema que perjudica a la dieta mediterránea

(La Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceituna de Mesa (ASEMESA) considera que el nuevo sistema Nutriscore de etiquetado frontal de alimentos que el Gobierno quiere implantar en España perjudica seriamente a los productos de la dieta mediterránea y, por ende, a la aceituna de mesa, alimento del que nuestro país es uno de los principales productores y comercializadores del mundo. Además de otros graves defectos de tipo general, este modelo de información nutricional basado en una escala codificada de colores y letras no tiene en cuenta ni la cantidad de alimento ingerida por el consumidor ni la frecuencia, ni tampoco la forma de elaboración, lo que resulta muy perjudicial para los productos tradicionales, con historia y valores diferenciales. 

La evaluación que hace Nutri-Score para clasificar los alimentos resulta en ocasiones reduccionista y simplista ya que ignora los beneficios del uso de procesos biológicos en la elaboración de los mismos, como sucede en el caso de la aceituna, y tampoco contempla los beneficios de las grasas consideradas saludables, como las monoinsaturadas o poliinsaturadas, y otros elementos como los fitoesteroles o polifenoles que tienen una clara actividad antimicrobiana, antioxidante, a la vez que contribuyen a la prevención del cáncer.

Mientras otros países mediterráneos como Italia o Grecia han rechazado el Nutriscore y se han decantado por otro sistema alternativo, el Gobierno de España quiere recomendar precisamente un modelo de etiquetado que no satisface a todo el mundo y que claramente perjudica a los productos de la dieta mediterránea.

En definitiva, Nutriscore es un sistema que contempla de manera muy parcial las propiedades nutricionales de los alimentos y, por tanto, no suministra una imagen real de sus cualidades, lo que puede inducir a confusión al consumidor y llevarle a desterrar de su dieta grupos enteros de alimentos a expensas de su salud.

Tampoco se entiende, a juicio de ASEMESA, que el Gobierno vaya a recomendar este sistema cuando la UE tiene previsto hacerlo de forma armonizada para toda la zona comunitaria, que es la manera, además, de evitar nuevas trabas que rompan la unidad de mercado.

Por tanto Asemesa pide que se trabaje en el seno de la UE para conseguir un sistema armonizado en el ámbito comunitario que dé una imagen real de los productos y que sea parte de una política que integre la dieta, hábitos de consumo, educación e información al consumidor.

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