Agronews Castilla y León

l Pago para prácticas agrícolas beneficiosas para el clima y el medioambiente o “Greening”, supone en torno a 1.400 millones de euros del sobre nacional y a nivel de agricultor un 34% aproximadamente del total de las ayudas a recibir. Para recibir el pago el agricultor tendrá que cumplir con las medidas de diversificación de cultivos y superficie de interés ecológico en la tierra de labor, y con el mantenimiento en los pastos. Los cultivos permanentes y las explotaciones ecológicas están exentas.

El Pago para prácticas agrícolas beneficiosas para el clima y el medioambiente, conocido entre los agricultores y ganaderos como “Greening”, supone en torno a 1.400 millones de euros del sobre nacional y a nivel de agricultor un 34% aproximadamente del total de las ayudas a recibir. Dada la importancia del montante de este pago, y antes de planificar la siembra de la campaña 2015/2016, ASAJA Córdoba recuerda que para recibir el pago el agricultor tendrá que cumplir con las medidas de diversificación de cultivos y superficie de interés ecológico en la tierra de labor, y con el mantenimiento en los pastos.

Los cultivos permanentes están exentos del cumplimiento de estas prácticas puesto que se ha reconocido que ya son suficientemente beneficiosos para el medioambiente por la labor de almacenaje de carbono que realizan, como demostró ASAJA Córdoba con su proyecto para cuantificar el carbono capturado en las plantaciones de cítricos. Además estarán exentos del cumplimiento, aquellos agricultores que acogidos a métodos de producción ecológica.

Así, en la tierra de labor habrá que llevar a cabo las prácticas de diversificación de cultivos y de superficie de interés ecológico. En cuanto a diversificación de cultivos, las explotaciones que posean más de 30 hectáreas de tierra de labor deberán sembrar por campaña al menos 3 cultivos distintos, no debiendo suponer el cultivo principal más de un 75 % de la superficie total y éste junto con el cultivo secundario no ser más del 95 % del total de la explotación. Para explotaciones de entre 10 y 30 hectáreas, habrá que sembrar al menos dos tipos de cultivos diferentes, y el principal no deberá sobrepasar más del 75 % de la explotación.

En cuanto a superficie de interés ecológico, ésta práctica sólo se llevará a cabo en explotaciones mayores de 15 hectáreas, en las que habrá que dedicar al menos un 5 % del total de la tierra de cultivo declarada a una de estas tres opciones: barbecho, sembrar leguminosas o tener superficies agrícolas forestadas. En el caso de la siembra de leguminosas, el porcentaje a sembrar será un 7,15 % del total de la explotación puesto que 1 hectárea sólo contabilizaría como 0,7 hectáreas sembradas.

Para evitar el riesgo de lixiviación durante el otoño del nitrógeno acumulado en el suelo, este tipo de cultivos deben ir seguidos en el plan de siembra por algún cultivo que tenga necesidad de nitrógeno, no estando permitido dejar a continuación las tierras en barbecho ni volver a sembrar un cultivo fijador de nitrógeno. Es por ello que las tierras que durante la campaña 2014/2015 hayan estado sembradas de leguminosas deberán esta campaña estar sembradas de cereal por ejemplo.

Además la superficie que se deje de Barbecho para el cumplimiento del 5 % de Superficie de Interés Ecológico NO deberá dedicarse a la producción agraria durante, al menos, un periodo de nueve meses consecutivos desde la cosecha anterior y en el periodo comprendido entre el mes de octubre del año previo al de la solicitud y el mes de agosto del año de la solicitud.

Esta información tiene que tenerla el agricultor presente a la hora de planificar la siembra de esta campaña, ya que su cumplimiento es obligatorio para el cobro de las nuevas ayudas de la PAC.

Sección: