
Desde ASAJA Palencia informan que la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León en Palencia ha emitido recientemente el informe de impacto ambiental sobre el proyecto de reconcentración parcelaria de Villasarracino II, promovido por la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural. Este informe, enmarcado en una evaluación de impacto ambiental simplificada, fue publicado en el Boletín Oficial de Castilla y León el 12 de febrero.
La solicitud de reconcentración parcelaria en los municipios de Villasarracino y Villaherreros fue presentada de forma conjunta por sus ayuntamientos ante la Consejería de Agricultura el 15 de noviembre de 2017. Ambos términos municipales ya habían sido objeto de una primera concentración parcelaria en la década de los setenta.
Fases del proceso de reconcentración parcelaria
La reconcentración parcelaria de Villasarracino se encuentra actualmente en la fase de estudio previo, el cual fue aprobado el 25 de enero de 2024. Esta declaración fue respaldada por el Ayuntamiento de Villasarracino en agosto de 2023, tras determinar la conveniencia, oportunidad e interés para el municipio, además de contar con apoyo social según encuestas realizadas en la zona.
Sin embargo, la situación en Villaherreros fue diferente. Su Ayuntamiento, tras un pleno en septiembre de 2023, rechazó la reconcentración, principalmente porque en el nuevo plan se eliminó la transformación en regadío, una de las demandas clave para el municipio. Además, las encuestas entre propietarios arrojaron un resultado mayoritariamente negativo. Como consecuencia, la Junta de Castilla y León decidió excluir a Villaherreros del estudio técnico previo, centrando la actuación en Villasarracino II.
Exclusión del plan hidrológico 2022-2027
Uno de los factores determinantes en el proceso fue la decisión de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) de excluir del Plan Hidrológico 2022-2027 la conversión de terrenos en regadío en los sectores de Vegas Altas del río Valdavia y Villasarracino-Villaherreros.
El proyecto inicial de la Junta de Castilla y León contemplaba la posibilidad de utilizar parte del agua proveniente de las presas de los arroyos Las Cuevas y Villafría, situadas en Castrejón de la Peña. Este sistema, conocido como Sistema Valdavia, podría haber proporcionado una aportación media anual de hasta 25 hectómetros cúbicos de agua. Para ponerlo en perspectiva, esta cantidad equivale a una cuarta parte de la capacidad de embalse de Camporredondo y una décima parte del embalse de Aguilar.
Dimensiones y distribución de la superficie afectada
El perímetro afectado por la reconcentración parcelaria se extiende por la totalidad del término municipal de Villasarracino, con una superficie aproximada de 2050 hectáreas. De esta extensión, hay que descontar 13,4 hectáreas correspondientes al casco urbano, lo que deja un total de 2036,45 hectáreas afectadas por la reconcentración.
Datos clave de la distribución parcelaria
-
Superficie aportada por los propietarios: 1940 hectáreas
-
Número de propietarios afectados: 536
-
Número total de parcelas: 1428
-
Superficie media de las parcelas: 1,35 hectáreas
-
Superficie media por propietario: 3,62 hectáreas
-
Promedio de parcelas por propietario: 2,66
Clasificación del uso del suelo
-
Superficie destinada a cultivos: 1884 hectáreas
-
Superficie destinada a prados y pastizales, terrenos forestales y vías: 166 hectáreas
Red de infraestructuras y caminos
La actual red de caminos supera los 53,2 kilómetros, de los cuales se prevé conservar 46 kilómetros, aunque será necesario adaptarlos para permitir el tránsito de maquinaria agrícola. Además, el proyecto contempla la creación de 4,6 kilómetros de nuevo trazado y la eliminación de 11,6 kilómetros de la red actual.
Impacto ambiental y medidas compensatorias
A pesar de que el área del proyecto no coincide con espacios protegidos de la Red Natura 2000, sí incluye terrenos calificados como monte. El informe de impacto ambiental evalúa los posibles efectos sobre el medioambiente, tanto en la fase de formulación, como en la de construcción y explotación.
La evaluación concluye que todos los impactos son compatibles o moderados. No obstante, la resolución establece una serie de medidas preventivas, correctoras y compensatorias para minimizar los efectos negativos del proyecto. Entre ellas destacan:
-
Restauración del medio natural, con una inversión del 4,7 % del presupuesto total.
-
Creación y mejora de zonas de esparcimiento y áreas recreativas.
-
Plantación de arbolado en espacios adecuados.
-
Revegetación de arroyos y mejora de ecosistemas fluviales.
Estas acciones contribuirán a mantener el equilibrio ambiental en la zona, compensando la alteración del paisaje y minimizando el impacto sobre la biodiversidad.













