
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires presentó el Lanzamiento de la Campaña Fina 2025/26 en Argentina, con las primeras estimaciones para los cultivos de trigo y cebada. Según el informe, la superficie sembrada de trigo alcanzaría 6,7 millones de hectáreas, con una producción estimada de 20,5 millones de toneladas. Por su parte, la cebada abarcaría 1,3 millones de hectáreas, con una producción proyectada de 5,1 millones de toneladas.
Estas proyecciones se basan en un escenario climático favorable, gracias a las precipitaciones abundantes registradas en los últimos meses, que permitieron recomponer la humedad del suelo en la mayor parte del área agrícola. Además, se espera un uso de tecnología similar o levemente superior al del ciclo anterior, lo que refuerza la expectativa de buenos rendimientos.
| Indicador | Campaña 2024/25 | Campaña 2025/26 | Diferencia |
|---|---|---|---|
| Superficie sembrada de trigo (mill. ha) | 6,3* | 6,7 | +0,4 |
| Producción de trigo (mill. t) | 18,0* | 20,5 | +2,5 |
| Superficie sembrada de cebada (mill. ha) | 1,2* | 1,3 | +0,1 |
| Producción de cebada (mill. t) | 4,7* | 5,1 | +0,4 |
| Valor agregado trigo y cebada (mill. USD) | 3.604* | 4.723 | +31% |
| Valor proyectado de exportaciones (mill. USD) | 3.674* | 4.225 | +15% |
| Exportaciones promedio trigo (últimos 10 años, mill. t) | 10,0 | – | |
Contexto internacional: incertidumbre y amenazas comerciales
La apertura del evento estuvo a cargo de Maximiliano Moreno de Fundación INAI, quien ofreció una visión del contexto internacional. Señaló que la escena global está marcada por una alta volatilidad e incertidumbre, en parte debido a las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, que podrían generar desvíos en el comercio agroindustrial. Si la escalada arancelaria se intensifica, impactaría de manera directa en las cadenas globales de valor, afectando especialmente a países exportadores como Argentina.
Producción mundial: stocks en mínimos históricos
Ramiro Costa, Gerente de Estudios Económicos de la Bolsa de Cereales, explicó que aunque las últimas campañas han sido buenas en términos productivos, los stocks mundiales de trigo están en sus niveles más bajos en una década. Para la campaña 2025/26, se espera que el consumo vuelva a superar a la producción, lo que profundizaría aún más esta escasez relativa.
Pese a ello, algunos países exportadores anticipan reducciones en sus volúmenes exportables, lo que podría abrir oportunidades para Argentina. Sin embargo, Brasil, principal comprador del trigo argentino, espera una buena cosecha local, lo que podría reducir su demanda externa.
Situación económica local: signos positivos, pero sin grandes transformaciones
El contexto económico local ofrece señales alentadoras. El precio del trigo se ubica un 3% por encima del año pasado, aunque aún está 5% por debajo del promedio de las últimas cinco campañas. La caída en los costos ha mejorado la relación insumo-producto, lo que permitiría una leve mejora en la rentabilidad de los productores.
Además, el mantenimiento de la reducción en los derechos de exportación del 12% al 9% consolidaría este escenario positivo. El valor agregado de las cadenas de trigo y cebada se estima en 4.723 millones de dólares, lo que representa un incremento del 31% respecto al ciclo anterior. Las exportaciones también se beneficiarían de este repunte, proyectándose en 4.225 millones de dólares, un 15% más que el año pasado.

Exportaciones: estabilidad en volumen, pérdida de participación global
En los últimos diez años, Argentina ha mantenido una media de exportaciones de trigo de 10 millones de toneladas anuales, sin grandes variaciones. Mientras tanto, otros países han incrementado su participación, lo que ha llevado a una pérdida relativa de peso argentino en el mercado mundial.
Aunque las exportaciones argentinas podrían crecer moderadamente, el país enfrenta una competencia creciente. Esto pone en evidencia la necesidad de reformas estructurales para recuperar competitividad. Entre los aspectos positivos, se destacó la mayor estabilidad macroeconómica, la unificación cambiaria y la desburocratización, que han permitido mejoras en eficiencia y reducción de costos.
Conclusiones: el agro argentino necesita políticas sostenidas para despegar
El cierre del evento estuvo a cargo de José Martins, presidente de la Bolsa de Cereales, quien valoró los recientes avances del Gobierno, como la eliminación del cepo y las medidas para facilitar el comercio. No obstante, advirtió que aún queda un largo camino por recorrer, especialmente en lo referente a presión impositiva e incentivos a la inversión productiva.
El sector agroindustrial argentino tiene potencial para competir a nivel global, pero para lograrlo requiere reglas claras, previsibilidad y una mejora sostenida del entorno macroeconómico. Sin cambios de fondo, aunque la producción se mantenga en niveles elevados, Argentina continuará perdiendo participación en el comercio internacional.










