
Los apicultores españoles han mostrado hoy, 28 de enero, su malestar, con una concentración, frente al edificio de la Comisión Europea en Madrid, situado en el Paseo de la Castellana, 46. Bajo el lema “Apicultores europeos contra el fraude. Los jarabes fabricados no son miel”, esta protesta buscaba denunciar las importaciones masivas de miel fraudulenta que están dañando gravemente al sector y engañando a los consumidores.
Antonio Vázquez, responsable del sector apícola de COAG Andalucía, señala que las grandes cadenas de distribución europeas están inundadas de siropes y sucedáneos de miel, un fraude que, según él, cuenta con la permisividad de las administraciones públicas.
Una protesta con alcance internacional
Esta manifestación no se limitaba a España. De manera simultánea, apicultores de Francia y Portugal se han concentrado en París y Lisboa, respectivamente, en un acto conjunto liderado por la Unión Nacional de Apicultores Franceses (UNAF) y la Federación Nacional de Apicultores Portugueses (FNAP). El objetivo común es exigir medidas urgentes contra un fraude que afecta a toda Europa.
En menos de un minuto, el apicultor sevillano, Manuel Izquierdo, explica de manera muy sencilla y directa por qué hoy se han movilizado cientos de apicultores de toda España en Madrid ???? https://t.co/6imK93pnK2
— COAG (@La_COAG) January 28, 2025
Las demandas del sector apícola
El sector apícola tiene claras sus reivindicaciones. Profesionales de toda Europa exigen que la Unión Europea y los gobiernos de España, Francia y Portugal adopten medidas inmediatas, como:
- Reforzar los controles en frontera para frenar la entrada de productos fraudulentos.
- Validar métodos de análisis fiables que detecten los siropes y sucedáneos de miel.
- Prohibir la ultrafiltración, una práctica que elimina elementos esenciales de la miel, dificultando su detección como producto adulterado.
Antonio Vázquez subraya: “No puede haber más demora. La UE y el Gobierno español tienen que actuar de inmediato. Necesitamos proteger a nuestros apicultores y a los consumidores de este fraude masivo”.
Un mercado distorsionado por la miel fraudulenta
La presencia masiva de siropes y sucedáneos de miel ha llevado a una drástica caída de los precios de la miel auténtica, perjudicando la rentabilidad de los apicultores. “Llevamos años viendo cómo estos productos artificiales arruinan a los apicultores españoles y engañan al consumidor. Las cadenas de distribución priorizan productos más baratos, sin importar la calidad o la procedencia”, denuncia Vázquez.
Según un informe publicado por la Comisión Europea en marzo de 2024, tras analizar las importaciones de miel entre 2021 y 2022, los resultados son alarmantes:
- 46% de las muestras analizadas en Europa resultaron fraudulentas.
- 66% de las empresas importadoras controladas tuvieron al menos un resultado positivo en productos adulterados.
- En España, los datos son aún peores: 51% de las importaciones resultaron fraudulentas y el 85% de las empresas importadoras tuvo al menos un resultado positivo.
Un impacto más allá de lo económico
El fraude en el sector apícola no solo amenaza la economía de los apicultores, sino que pone en riesgo la biodiversidad y la polinización de los cultivos en Europa. Las abejas son esenciales para la polinización de innumerables plantas y cultivos, un proceso vital para la producción de alimentos.
“No solo está en juego el futuro de los apicultores, sino también la polinización de nuestros campos y la biodiversidad que sustenta nuestra alimentación”, advierte Antonio Vázquez.
Un llamamiento a la acción
El sector apícola exige una respuesta contundente por parte de las autoridades comunitarias y nacionales. La pasividad administrativa, según denuncian los apicultores, está permitiendo que la miel auténtica sea desplazada de los lineales de las principales cadenas de distribución. Por ello, mañana se espera una gran movilización que marque un antes y un después en la lucha contra el fraude de la miel.
La protesta frente al edificio de la Comisión Europea en Madrid buscaba visibilizar una problemática que afecta no solo a los apicultores, sino a toda la sociedad. La defensa de la miel auténtica no es solo una cuestión económica; es un compromiso con la sostenibilidad, la calidad alimentaria y el futuro del medio ambiente.












