
La Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (ANICE) ha lanzado una firme advertencia tanto al Gobierno español como a las instituciones comunitarias sobre los efectos perjudiciales que podría tener la actual propuesta del nuevo Reglamento de Bienestar Animal en el Transporte, en fase de tramitación en Bruselas. Desde la asociación se denuncia la falta de base científica y el escaso rigor técnico del texto normativo, que podría provocar un duro golpe económico al conjunto de la cadena ganadero-cárnica española.
| Aspecto clave | Propuesta ANICE |
|---|---|
| Duración del transporte | Flexibilización con base científica |
| Condiciones climáticas | Adaptación a la geografía española |
| Exportaciones a terceros países | Facilitación operativa |
| Formación de transportistas | Reforzar competencias sin limitar actividad |
Una normativa que amenaza la competitividad y el abastecimiento del mercado
Según los cálculos de ANICE, de aprobarse el Reglamento tal y como está redactado en estos momentos, el sector del vacuno sufriría una caída del 17 % en su volumen de actividad, mientras que en el porcino el descenso rondaría el 7 %. Estas cifras suponen un impacto significativo, no solo para los ganaderos, sino también para industriales cárnicos, transportistas, cooperativas, mataderos y empresas de distribución, que forman parte de una extensa red que emplea a decenas de miles de personas en todo el país.
El incremento de costes logísticos y operativos, la dificultad para asegurar el suministro de animales en condiciones viables y la posible pérdida de competitividad en los mercados internacionales son algunas de las consecuencias más destacadas del actual borrador del Reglamento.
“La normativa debe estar basada en criterios científicos y técnicos, no en planteamientos ideológicos o alejados de la realidad del campo y la industria cárnica”, subrayan desde ANICE.
Una posición común del sector ganadero-cárnico para defender un texto equilibrado
Durante los últimos meses, ANICE ha mantenido una intensa actividad institucional en colaboración con otras organizaciones representativas tanto a nivel nacional como europeo, con el objetivo de modificar los aspectos más problemáticos del reglamento. Esta labor ha cristalizado en la presentación de propuestas de enmienda al texto legislativo, cuyo plazo de entrega finalizó el pasado 10 de abril.
Entre las propuestas planteadas destacan:
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Establecer tiempos máximos de transporte realistas que tengan en cuenta las características geográficas de países como España.
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Garantizar la formación y profesionalización de los transportistas, en lugar de restringir drásticamente su actividad.
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Valorar la climatología y distancia entre puntos de carga y descarga para evitar decisiones arbitrarias.
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Flexibilizar las condiciones para exportación a terceros países, clave para el sector vacuno y ovino.
“Hemos actuado con responsabilidad y con argumentos técnicos en todo momento. El objetivo es claro: proteger el bienestar animal, pero también la sostenibilidad del sector, que da vida a miles de pueblos en la España rural”, señala la asociación.
Coordinación ejemplar en defensa del modelo cárnico español
Desde ANICE se destaca el papel proactivo y responsable de toda la cadena de valor del sector cárnico, que ha trabajado de forma coordinada para trasladar una postura común ante las instituciones comunitarias. Ganaderos, cooperativas, transportistas, mataderos e industrias han cerrado filas en defensa de una normativa que sea justa, proporcional y viable.
Este esfuerzo colectivo pone de manifiesto el compromiso del sector con la mejora continua del bienestar animal, sin que ello implique renunciar a la eficiencia, la sostenibilidad económica y la seguridad alimentaria que caracteriza al modelo español.
Siguiente paso: una regulación equilibrada que beneficie a todos
A pesar de las dificultades, ANICE ha manifestado su voluntad de continuar el diálogo con todas las partes implicadas —instituciones comunitarias, administración española, organizaciones agrarias y sociedad civil— para alcanzar una solución equilibrada y técnicamente sólida.
El objetivo no es otro que lograr un texto legal que:
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Garantice el bienestar animal durante el transporte.
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Evite distorsiones en el mercado y pérdida de competitividad.
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Sea aplicable en todos los países miembros, respetando las particularidades productivas y geográficas.
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Contribuya a la sostenibilidad global del sector, que es una pieza clave del sistema agroalimentario europeo.
Impacto estimado del nuevo Reglamento de transporte animal (según ANICE)
| Sector afectado | Pérdida estimada | Consecuencias |
|---|---|---|
| Vacuno | -17 % | Aumento de costes, menor exportación, caída de rentabilidad |
| Porcino | -7 % | Dificultades en logística y suministro interno |
Conclusión
La propuesta actual del Reglamento de Bienestar Animal en el Transporte puede poner en grave riesgo la viabilidad del sector ganadero y cárnico en España si no se introducen ajustes que reflejen la realidad operativa y productiva del país. ANICE, en alianza con el conjunto del sector, sigue apostando por una normativa técnicamente sólida, científicamente fundamentada y socialmente equilibrada, que combine la defensa del bienestar animal con la supervivencia de miles de explotaciones y empresas rurales en toda la geografía española.











