Elena Rodríguez - Corresponsal en León - Agronews CyL

 

  • La cosecha este año se cierra con 700 toneladas, 300 menos que el año pasado debido a la climatología

Consumidores franceses, alemanes y de países del Este han comenzado ya a poner en sus mesas una legumbre de calidad como es la alubia amparada bajo la marca Indicación Geográfica Protegida de la Bañeza-León. De momento, no es mucha cantidad y sale de España de la mano de una empresa, que va abriendo un camino que el presidente del Consejo Regulador, Apolinar Castellanos, confía en que “comience a prosperar y crecer”. En España, las alubias con IGP de la Bañeza se consumen en todo el país y, especialmente, además de León, en el País Vasco, Cataluña, el Levante y Asturias.

Este 2018 no ha sido bueno para el cultivo, una vez finalizada la cosecha, Castellanos la califica como “dispar”, con zonas que han obtenido resultados mucho mejores que otras. En el lado bueno se sitúa La Valduerna, las vegas de los ríos Esla y Órbigo y en la comarca de La Cepeda, allí se ha llegado a producciones de 2.600 kilos por hectárea. Lejos se han quedado los cultivadores de el Páramo y Los Payuelos, donde se han recogido entre 2.000 y 2.200 kilos por hectárea. La razón de esas diferencias hay que buscarla en la climatología que fue más benévola en las primeras, que en las segundas, ya que éstas se vieron mucho más afectadas por las tormentas del verano y el granizo.

Las lluvias de junio provocaron muchos daños en el cultivo, tanto que muchos “ya no esperaban recoger alubias, las que se mantuvieron sembradas, necesitaron muchos tratamientos fitosanitarios para salir adelante y hubo que resembrar, después ésas nacen con más fuerza y si el tiempo acompaña con calor en verano, la legumbre produce más grano”.

Aunque los datos de cosecha no son buenos, el presidente de la IGP asegura que están “contentos”, aunque los rendimientos hayan sido malos, porque “en un primer momento no se apostó por las alubias”.

 

700 toneladas de alubias IGP de La Bañeza-León

El año pasado, se sembraron unas 500 hectáreas de alubias dentro de la IGP que arrojaron una cosecha de 1.000 toneladas, este año, inicialmente se habían sembrado 520 hectáreas, pero las lluvias las redujeron a 300 y de ellas ha salido una cosecha total de 700 toneladas. Esas hectáreas este año las han sembrado menos de medio centenar de agricultores. Según relata Castellanos, “había compromiso de siembra de 520 hectáreas, pero como había muchas sembradas y hubo que resembrarlas, dentro de las de IGP hay algunas de ciclo largo son las que se anularon al resembrarlas porque se pensaba que el ciclo no iba a finalizar, y de ahí la merma en la superficie final”.

 

El precio: el gran hándicap de la IGP

Un porcentaje  bajo de cultivadores de alubia apuestan por estar dentro de la IGP (normalmente en León se siembran en torno a 3.000 hectáreas de esta legumbre) , la razón, según Castellanos, es que “el consumidor no paga las legumbres con más calidad” y añade, “el distribuidor cuando sale al mercado con la IGP no las puede poner a precio superior porque no se las demanda el mercado”, por eso la apuesta del Consejo Regulador es la de trabajar para “llegar a los mercados que apuestan por la legumbre de calidad y no perder esos mercados” y también en que el “consumidor sepa valorar el producto de calidad, de un producto estándar o de marca blanca”. Por tanto, resume, hay que producir calidad y “ser conscientes de que tanto el agricultor, como envasador tienen que beneficiarse del sello de calidad y el esfuerzo”.

La alubia IGP de La Bañeza está compuesta por cuatro tipos de alubia denominadas Canela, Plancheta, Riñón y Pinta. Las cuatro se comercializan envasadas en origen como legumbre seca o plato precocinado.

Tags: 

Sección: 

Provincias: