La organización agraria alerta del aumento de los costes de producción y del impacto del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos sobre el futuro del cultivo valenciano

LA UNIÓ prevé una cosecha de más de 8.000 toneladas de almendra en la Comunitat Valenciana mientras crece la preocupación por la competencia de EE. UU.

Foto camp ametles

La campaña de almendra de 2026 en la Comunitat Valenciana apunta a una recuperación moderada de la producción tras varios años marcados por la sequía y las dificultades climáticas. Según las estimaciones de LA UNIÓ Llauradora, las zonas productoras valencianas podrían superar este año las 8.000 toneladas de almendra en grano, lo que supondría un incremento del 15% respecto a la campaña anterior, siempre que la meteorología mantenga un comportamiento favorable hasta el momento de la recolección.

Sin embargo, detrás de estas previsiones positivas se esconden importantes preocupaciones para el sector. Los productores denuncian el fuerte incremento de los costes de producción y alertan sobre el impacto que tendrá la entrada masiva de almendra estadounidense en el mercado europeo tras el acuerdo comercial impulsado por la Comisión Europea, que permitirá importar hasta 500.000 toneladas de frutos de cáscara procedentes de Estados Unidos con arancel cero.

Almendra

Desde LA UNIÓ consideran que esta situación representa “un auténtico mazazo” para los agricultores valencianos, que ya atraviesan importantes dificultades para mantener la rentabilidad de sus explotaciones.

La organización agraria destaca que las abundantes lluvias registradas durante el invierno permitieron que los almendros llegaran en buenas condiciones al proceso de floración, favoreciendo una recuperación parcial de la producción tras varias campañas especialmente complicadas por la sequía.

No obstante, la evolución meteorológica de la primavera ha impedido que las previsiones iniciales sean todavía más optimistas. Las heladas registradas a finales de marzo, unidas a la prolongación de la floración y al comportamiento desigual entre distintas zonas productoras, han limitado parte del potencial productivo.

Pese a ello, la Comunitat Valenciana logrará previsiblemente una mejora significativa respecto al año pasado. En algunas comarcas del interior, los agricultores reconocen que la recuperación de humedad en los suelos ha permitido salvar una campaña que hace apenas unos meses se presentaba con mucha incertidumbre.

En el conjunto de España, las perspectivas son aún más elevadas. Todo apunta a que la producción nacional de almendra alcanzará una cifra récord cercana a las 146.000 toneladas, lo que supondría un incremento del 39% respecto a la campaña anterior. Este fuerte crecimiento se explica tanto por la mejora meteorológica como por la entrada en producción de nuevas plantaciones intensivas desarrolladas en los últimos años.

Sin embargo, el aumento de la oferta nacional e internacional también genera inquietud sobre la evolución futura de los precios percibidos por los productores.

Uno de los principales problemas que denuncia LA UNIÓ es el fuerte incremento de los costes de producción, que continúa reduciendo de manera considerable los márgenes de rentabilidad de las explotaciones agrícolas.

El precio del gasóleo agrícola se sitúa actualmente en torno a 1,34 euros por litro para los productores, una cifra que sigue muy por encima de los niveles previos a la crisis energética y que repercute directamente sobre todos los trabajos agrícolas y de transporte vinculados al cultivo del almendro.

A ello se suman otros gastos como fertilizantes, fitosanitarios, energía, maquinaria o mano de obra, que continúan encareciendo el mantenimiento de las explotaciones.

“Puede subir algo el precio de la almendra como sucedió la pasada campaña, pero a nosotros no nos llega ese incremento, mientras los costes se disparan, por lo que salimos perdiendo”, señalan productores integrados en LA UNIÓ.

Los agricultores denuncian que el aumento del precio final de venta al consumidor no se traduce en una mejora proporcional de los ingresos en origen, mientras la cadena de distribución continúa concentrando buena parte del valor añadido.

Desde la organización agraria advierten de que esta situación está poniendo en riesgo la viabilidad de numerosas explotaciones familiares, especialmente en zonas de secano y de interior donde los costes de producción son más elevados y las alternativas agrícolas más limitadas.

La almendra de Estados Unidos amenaza al sector valenciano

A la presión derivada de los costes se suma otro factor que preocupa especialmente al sector: la creciente presencia de almendra procedente de Estados Unidos en los supermercados e hipermercados europeos.

almendra

LA UNIÓ alerta de que la almendra americana entra en el mercado a precios considerablemente más bajos que la producción valenciana y española, dificultando enormemente la competitividad de los productores locales.

La organización agraria recuerda que la Comisión Europea ha avanzado en la implementación de un acuerdo comercial con Estados Unidos que contempla un contingente arancelario para frutos secos. En concreto, se permitirá la entrada de hasta 500.000 toneladas de frutos de cáscara —principalmente almendra y nuez— con un arancel del 0%.

Para el sector valenciano, esta medida tendrá consecuencias muy negativas sobre los precios y sobre la capacidad de supervivencia de muchas explotaciones tradicionales.

“El impacto de este aumento en el volumen de importación a arancel cero será significativo y perjudicial para los productores valencianos”, insiste LA UNIÓ.

La organización considera que la Unión Europea está dejando en una situación de clara desventaja a los agricultores europeos frente a modelos de producción mucho más intensivos y con costes laborales y medioambientales diferentes.

Además, denuncian que la almendra estadounidense ya ocupa una presencia creciente en los lineales de las principales cadenas de distribución, muchas veces sin que el consumidor sea plenamente consciente del origen del producto que adquiere.

Los datos comerciales reflejan la dimensión del fenómeno. Solo durante 2025, la Comunitat Valenciana importó frutos secos procedentes de Estados Unidos por valor de 355 millones de euros, una cifra prácticamente equivalente al conjunto de las exportaciones agroalimentarias valencianas dirigidas al mercado estadounidense.

Para LA UNIÓ, este desequilibrio comercial evidencia la enorme dependencia europea de las importaciones agrícolas y el riesgo que supone para sectores estratégicos del campo mediterráneo.

Al mismo tiempo, el cultivo del almendro continúa perdiendo superficie en la Comunitat Valenciana. Según los últimos datos de la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos (Esyrce) del Ministerio de Agricultura, durante 2025 desaparecieron 2.349 hectáreas de almendro en el territorio valenciano, lo que supone una nueva reducción del 2,6%.

La organización agraria advierte de que esta tendencia de abandono agrícola puede agravarse si no se adoptan medidas urgentes de apoyo al sector.

Muchas de estas explotaciones se encuentran en zonas rurales desfavorecidas del interior, donde el almendro representa una de las pocas actividades económicas capaces de fijar población y mantener el territorio en producción.

Desde LA UNIÓ alertan de que el abandono progresivo de tierras agrícolas no solo tiene consecuencias económicas, sino también sociales y medioambientales.

La desaparición del cultivo del almendro incrementa el riesgo de despoblación rural y favorece el deterioro de numerosas áreas del interior valenciano que dependen en gran medida de la actividad agraria.

Además, las tierras abandonadas quedan expuestas a procesos de erosión, pérdida de biodiversidad y desertificación, especialmente en zonas de secano vulnerables al cambio climático.

“La pérdida de superficie agrícola pone en riesgo importantes zonas rurales desfavorecidas, con todas las graves consecuencias que conlleva para la economía de nuestros pueblos y para el medio ambiente”, advierte la organización.

Por ello, LA UNIÓ reclama una mejora de las ayudas destinadas a la reconversión y modernización de explotaciones agrarias, así como políticas que permitan garantizar precios justos para los productores.

Llamamiento al consumo de almendra autóctona

guardia civil, robo

Ante este escenario, la organización agraria ha lanzado un llamamiento a los consumidores para que prioricen la compra de almendra valenciana y española frente a la procedente de Estados Unidos.

LA UNIÓ insiste en la importancia de revisar el etiquetado de origen de los productos y exigir almendra autóctona en supermercados y tiendas de alimentación.

La organización considera que el consumo de producto local no solo contribuye a sostener la economía rural y el empleo agrícola, sino también a preservar el paisaje, la biodiversidad y el modelo de agricultura mediterránea tradicional.

Mientras el sector afronta una campaña marcada por la recuperación productiva, los agricultores temen que las presiones del mercado internacional y el incremento constante de los costes terminen anulando cualquier mejora en los ingresos.

Por ello, reclaman a las administraciones europeas y nacionales una mayor protección del sector y políticas comerciales que no perjudiquen a los productores locales frente a las grandes potencias exportadoras



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