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  • Trastering ofrece almacenes para profesionales que trabajan en la provincia de Barcelona o Madrid

  • Los almacenes ofertados por la citada empresa ofrecen múltiples ventajas para autónomos y pymes: máxima seguridad, acceso directo con vehículo, amplio horario y alquiler flexible

La ingeniería del almacén agrícola es un área de la agronomía que se ocupa de elaborar proyectos para edificar este tipo de construcciones, además de otras. Cada proyecto debe incluir planos, estudios topográficos, croquis, cálculos estructurales, presupuesto e información sobre la documentación que se debe gestionar. De ahí la importancia de empresas profesionales como Trastering que que ofrecen, por ejemplo,  Almacén en Barcelona para todas aquellas personas que trabajan en dicha provincia

Un almacén está considerado como una estructura para guardar aperos agrícolas o de labranza, maquinarias, forrajes y herramientas propias de la actividad con el propósito de protegerlos de las inclemencias del tiempo y prolongar su vida útil. También se usa para resguardar, clasificar y controlar productos agrícolas, y por las funciones que cumple proporciona un valor añadido. Cuando hablamos del proceso agrícola, generalmente abordamos temas relacionados con el cultivo y la cosecha de la fruta, u otros relacionados con el transporte e industrialización de esta.

Los almacenes de Trastering ofrecen múltiples ventajas para autónomos y pymes: máxima seguridad, acceso directo con vehículo, amplio horario y alquiler flexible. Además, el 100% de los almacenes son en planta baja con acceso directo.

No obstante, normalmente dejamos de lado un aspecto importante que es imprescindible para que la fruta llegue de todas las partes del mundo hasta nuestra nevera intacta y con todas sus propiedades nutricionales: la confección de fruta.

El servicio de maquila consta de varios pasos y no todas las empresas del sector los abarcan todos. Normalmente, la maquila se refiere a la refrigeración, empaquetado y etiquetado de la fruta, servicio que normalmente se le presta a un contribuyente del sector primario.

Las empresas que trabajan en el sector son diversas y realizan distintas funciones del proceso de maquila. Además de las actividades mencionadas, algunas también se encargan de los transbordos y de los depósitos aduaneros, del alquiler de palets y cajones para el transporte de fruta y de distintos tratamientos habituales en la fruta como el manipulado, calibrado, desverdización, granelados, pasteurización, molienda o triturado, despepite… pero sobre todo la función de almacén o de depósito temporal, entre otras.

La palabra maquila proviene del medievo español, refiriéndose a un sistema por el que los cultivadores de trigo lo molían en un molino ajeno y pagaban al molinero con parte de la harina que obtenían en el proceso. También en el s. XIX, en las Antillas, se obtenía la caña de azúcar de los cultivadores (a los cuales se les llamaba colonos) y éstos cobraban en azúcar el valor de la caña entregada.

Hoy en día, es habitual que los grandes productores paguen a estas empresas para que almacenen y confeccionen sus frutas, para después venderla. Este proceso se lleva a cabo sobre todo para la fruta que se pretende exportar, de modo que los agricultores-exportadores son los que más suelen contratar este tipo de servicios.

Para los agricultores medianos y pequeños que no disponen del capital necesario como para establecer sus propios almacenes frigoríficos, este tipo de empresas de confección de fruta son una salida excelente para dejar a punto sus productos a un precio razonable sin necesidad de realizar una enorme inversión en almacenes, plantas de etiquetado, trabajadores y talleres de confección en general.

La calidad del proyecto de ingeniería de almacén es de vital importancia para los productores agrícolas porque de ella depende, por ejemplo, que los ratones no se coman las semillas y excreten sobre ellas, que los pájaros no picoteen las frutas, que no se reproduzcan hongos, larvas y bacterias dañinas para la cosecha y la siembra.

Los almacenes deben estar limpios y desinfectados en profundidad. Esto incluye techos, paredes y pisos. Todos los meses debe inspeccionarse el depósito para detectar hongos, roedores, larvas. Es necesario verificar que no haya grietas en paredes, techos y puertas. De ser así debe taparse de inmediato, pues por ellas entran la humedad y cualquier tipo de plaga.

 

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