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Muchos operadores del sector agroalimentario de la UE están luchando por mantener su negocio ante el rápido aumento de los costes de los insumos y los fenómenos meteorológicos extremos, según las asociaciones de la cadena agroalimentaria Copa-Cogeca, Primary Food Processors (PFP) y FoodDrinkEurope.

En esta declaración, las asociaciones han puesto de relieve la situación del sector agroalimentario, antes del Consejo Extraordinario de Energía del viernes 9 de septiembre y del discurso anual sobre el estado de la Unión de la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, la semana que viene.

 

Declaración de la cadena agroalimentaria:

En el último año, los costes de producción del sector agroalimentario europeo han aumentado drásticamente. El gas natural, la electricidad, los fertilizantes, el combustible para el transporte, el envasado y la mano de obra externa han aumentado.

Los aumentos de los costes se debieron inicialmente a un repunte de la demanda tras la crisis de los covares y a las limitaciones de la cadena de suministro, pero se han visto gravemente agravados por la invasión rusa de Ucrania.

Estas presiones inflacionistas y de costes se producen en un contexto de fenómenos meteorológicos extremos -sequías, tormentas y heladas- que ya han causado importantes repercusiones en la comunidad agrícola y las empresas agroalimentarias1.

Las últimas subidas de los precios de la energía, especialmente del gas natural y la electricidad, amenazan la continuidad de los ciclos de producción agroalimentaria y, por tanto, la capacidad de seguir suministrando productos agrícolas básicos, ingredientes y productos alimentarios y materias primas para piensos.

Cada vez son más las empresas de la cadena agroalimentaria de la UE que luchan por mantener sus operaciones, y algunas se enfrentan a la opción de detener la producción, despedir personal o cerrar el negocio.

La cadena agroalimentaria apoyó la reciente Comunicación de la Comisión Europea "Ahorrar gas para un triunfo seguro", que destaca la importancia crítica de la cadena de suministro agroalimentaria europea y la necesidad de un suministro seguro de gas para mantener la seguridad alimentaria.

Sin embargo, para seguir operando y mantener una cadena de suministro de alimentos en pleno funcionamiento, el sector necesita seguridad en el acceso a la energía y precios estables.

En concreto, la Comisión debe apoyar a los Estados miembros para que intervengan con el fin de reducir los precios de la energía y aumentar la liquidez de los mercados energéticos, diversificar el suministro de energía, impulsar la generación de energía sostenible y apoyar la competitividad de los operadores.

También es necesario que la UE supervise más los planes de racionamiento de gas de los Estados miembros, para asegurarse de que dan prioridad al sector agroalimentario.

Además, es urgente una nueva revisión del Marco Temporal de Crisis, para garantizar que pueda ser utilizado por los Estados miembros y las empresas.

Esperan que los Ministros de Energía reflexionen sobre el impacto en el sector agroalimentario en su reunión, y que la Presidenta von der Leyen reconozca la importancia vital del sector agroalimentario en su discurso sobre el estado de la Unión.

Al igual que durante la crisis de Covid-19, todo el sector se comprometea trabajar con las instituciones europeas para proporcionar un suministro continuo de productos de alta calidad y asequibles.