José Ignacio Falces Yoldi - Agronews CyL

Hace unas semanas entrevistábamos a Miguel Ángel Ortiz, un ganadero de porcino soriano, como representante del primer eslabón de la cadena de valor del sector cárnico. Ahora ha llegado el momento de hacerlo con el segundo, con la industria, y lo hacemos de la mano de Montserrat García, directora del área de Calidad, I+D+i y medio ambiente de Incarlopsa

 

¿Cómo activa Incarlopsa las relaciones con los ganaderos?

Incarlopsa tiene la vocación de trabajar con los mejores proveedores y prioriza, en la medida de lo posible, que el abastecimiento proceda de proveedores locales para promover el desarrollo económico de las zonas donde está presente.

La compañía dispone de una exigente Política de compras de ganado donde se establece las directrices que rigen las adquisiciones de los animales con destino al matadero para garantizar el suministro oportuno cumpliendo con las especificaciones técnicas, la reglamentación sanitaria y los requisitos de calidad e higiene.

Por ejemplo, ICPOR es uno de nuestros proveedores de materia prima. Al igual que ha hecho Incarlopsa, también se ha sometido de manera voluntaria a la acreditación IAWS de bienestar animal y bioseguridad. Lo hizo incluso antes que Incarlopsa y obtuvo la certificación con la máxima calificación posible: excelente. Además, cada año debe someterse a nuevas auditorías para revalidar la acreditación.

Por otro lado, esta integradora porcina, en la que tenemos una participación del 50% del capital, opera con un modelo de desarrollo muy similar al de Incarlopsa donde prima el compromiso medioambiental y la generación de riqueza y creación de empleo en torno a sus granjas, situadas en el medio rural.

 

¿Qué control pasan los animales que llegan a cualquiera de sus plantas?

El matadero de Tarancón (Cuenca) cuenta con dos certificaciones específicas en materia de bienestar animal emitidas por organismos independientes: el certificado en bienestar animal WelfairTM de AENOR, homologado por IRTA y NEIKER y basado en los referenciales europeos Welfare Quality® y AWIN®, y la acreditación Interporc Animal Welfare Spain (IAWS) basada en el Reglamento Técnico de Bienestar Animal y Bioseguridad de Interporc, un reglamento que ha sido revisado por un comité científico independiente y por asociaciones de protección de los animales.

Este reglamento, por ejemplo, vela por el cumplimiento de los cinco principios de bienestar animal establecidos por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE): animales libres de hambre, sed y desnutrición; libres de miedos y angustias; libres de incomodidades físicas o térmicas; libres de dolor, lesiones o enfermedades; y libres para expresar las pautas propias de comportamiento.

 

El consumidor está cada vez más preocupado por adquirir carne en la que el bienestar se respete ¿Cómo ha trabajado la empresa en este sentido?

El compromiso de Incarlopsa con el bienestar animal es uno de los ejes que articulan el modelo de desarrollo sostenible de la compañía junto al respeto al medioambiente, el desarrollo de productos más saludables o nuestro compromiso social. Son aspectos cada vez más valorados por los consumidores individuales pero también por la distribución, muy especialmente en nuestro caso Mercadona, y que progresivamente más influyen en sus decisiones de compra. La sociedad está cambiando y desde Incarlopsa queremos reforzar nuestro compromiso con la transparencia y con los consumidores aplicando las soluciones que consideremos necesarias.

Como comentaba antes, el matadero de Tarancón ya cuenta con esas dos certificaciones en materia de bienestar animal y hemos optado por adelantarnos a la futura normativa que regulará la instalación de sistemas de videovigilancia en los mataderos con la instalación de cámaras en nuestras instalaciones de Tarancón. Esto nos permite tener un control total de cada animal mientras que está vivo.

 

Incarlopsa se ha adelantado incluso al tema de las cámaras en los mataderos

La instalación de estos sistemas de videovigilancia refuerza nuestro compromiso con el bienestar animal porque permite un control absoluto de cada animal mientras que está vivo, si bien, hay que recordar su instalación, por ahora, es completamente voluntaria.

 

Lo mismo se podría decir del respeto con el medio ambiente ¿Qué inversiones se han realizado en este tema Incarlopsa en los últimos tiempos?

Nuestro compromiso medioambiental abarca distintos ámbitos de actuación. Desde, por ejemplo, nuestro esfuerzo innovador para reducir el volumen de emisiones de Gases de Efecto Invernadero a través del desarrollo de nuevos envases hasta nuestra apuesta por una gestión eficiente de los recursos naturales y energéticos para limitar el impacto ambiental de nuestra actividad. Invertir en medioambiente es invertir en futuro, así que es uno de los ejes que articulan nuestro modelo de desarrollo sostenible.

En este sentido, destacar uno de los últimos anuncios que hemos realizado: la inversión prevista de 5 millones de euros en uno de los mayores proyectos de autoconsumo energético en España y en el sector alimentario. Un proyecto que pondremos en marcha con la ayuda de Endesa, en el que instalaremos paneles solares sobre 46.000 metros cuadrados de cubiertas de nuestros secaderos de Tarancón, Corral de Almaguer y Olías del Rey y que nos permitirá reducir nuestra huella de carbono en unas 3.500 toneladas de CO2 al año.

 

Antes hablábamos de la relación con el ganadero y ¿con la distribución?

La relación con el ganadero y con la distribución, especialmente con Mercadona de la que somos proveedor especialista, sigue la misma línea porque todos buscamos los mismos intereses: ofrecer al consumidor un producto de la máxima calidad y que satisfaga todas sus expectativas. En la cadena alimentaria nosotros somos el eslabón que une a ambos por lo que entendemos que nuestro desempeño es fundamental para responder a las demandas de los consumidores.

Como comentábamos antes, nuestros clientes cada vez valoran más aspectos como el bienestar animal y la sostenibilidad vinculadas al desarrollo que ha tenido un producto, además de los aspectos meramente nutricionales. Nuestro compromiso es responder a esa demanda exigiéndonos incluso más que lo que determina la propia normativa alimentaria en España. Además, complementamos este compromiso con el desarrollo de productos más saludables, incluyendo una reducción progresiva de los aditivos y de la sal, y de nuevas líneas de producto que respondan a las nuevas demandas del consumidor.