
Agroseguro ha anunciado un adelanto en el pago de indemnizaciones a los viticultores de Castilla-La Mancha que sufrieron daños superiores al 80 % en sus viñedos durante la última campaña. Con esta medida, la entidad busca dar una respuesta rápida y eficaz a los agricultores, en un año marcado por una fuerte incidencia de tormentas y pedriscos que han dejado cifras históricas de superficie dañada.
Un pago de 5,5 millones de euros adelantado antes de la vendimia
Este jueves 28 de agosto de 2025, Agroseguro ha hecho efectivo un pago de 5,5 millones de euros a viticultores castellanomanchegos que registraron pérdidas graves o totales en sus explotaciones. Lo relevante de esta medida es que el desembolso se ha realizado con varias semanas de adelanto respecto a la vendimia, lo que permite a los agricultores disponer de liquidez inmediata para realizar las labores necesarias en sus viñedos de cara a la siguiente cosecha.
El objetivo es claro: facilitar que los agricultores puedan preparar la próxima campaña, incluso tras un año devastador en términos de producción. Este adelanto representa un alivio financiero crucial para quienes dependen directamente de la estabilidad de sus cultivos.
Un 2025 marcado por tormentas de gran intensidad
El ejercicio 2025 está siendo catalogado como uno de los más duros de la última década en lo que respecta a tormentas y pedriscos. Hasta el 31 de julio se habían declarado 933.000 hectáreas con daños por pedrisco en toda España, convirtiéndose en el año con mayor superficie afectada de los últimos diez años.
En Castilla-La Mancha, la situación ha sido particularmente grave. Las 204.100 hectáreas dañadas a cierre de julio representan un aumento del 16 % respecto a 2021, que hasta ahora ostentaba el récord de superficie afectada.
Entre las tormentas más destructivas destacan las ocurridas en mayo y junio, especialmente los días 4 de mayo, 3 de junio, 11 de junio y el periodo entre el 13 y el 16 de junio, cuando se superaron las 25.000 hectáreas afectadas en cada fenómeno. Estas fechas han quedado marcadas en la memoria de muchos agricultores que vieron cómo en cuestión de minutos se perdía gran parte de su producción.
Indemnizaciones que superarán los 61 millones de euros
Las previsiones de Agroseguro apuntan a que las indemnizaciones en Castilla-La Mancha por los daños ocasionados por la actividad tormentosa durante 2025 superarán los 61 millones de euros.
Entre los cultivos más perjudicados, destacan:
-
Uva de vinificación, con una indemnización estimada de 22,5 millones de euros y 42.700 hectáreas dañadas.
-
Cultivos herbáceos, igualmente golpeados por los pedriscos, con amplias extensiones afectadas.
Estas cifras reflejan no solo el impacto económico, sino también el golpe estructural que sufre la agricultura regional, que debe enfrentarse a una creciente volatilidad climática.
Trabajo de peritos a gran escala
Agroseguro ha resaltado la importancia del trabajo de sus peritos colaboradores, quienes se movilizaron de forma inmediata tras los siniestros. En Castilla-La Mancha se llegó a contar con más de 70 tasadores trabajando de manera simultánea, evaluando daños en viñedos y otras producciones.
Este despliegue humano y técnico ha permitido agilizar la tramitación de indemnizaciones, reforzando la confianza de los agricultores en el sistema de seguros agrarios.
La importancia del seguro agrario en Castilla-La Mancha
El seguro agrario se ha consolidado como una herramienta fundamental en el campo castellanomanchego. En el caso de la uva de vino, su implantación alcanza ya el 50 %, un dato que refleja la conciencia creciente de los productores sobre la necesidad de protegerse frente a los riesgos climáticos.
La elevada siniestralidad de los últimos años ha puesto de relieve la vulnerabilidad de las explotaciones agrícolas y la importancia de contar con mecanismos que aseguren la viabilidad económica de los viticultores.
Perspectivas para la próxima campaña
El adelanto de indemnizaciones por parte de Agroseguro supone un balón de oxígeno para los viticultores, quienes podrán planificar con mayor tranquilidad las labores de recuperación, poda, tratamientos y preparación de sus viñedos.
Sin embargo, los desafíos persisten. La elevada frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos obliga a replantear estrategias de adaptación en la agricultura regional, desde el refuerzo de las pólizas de seguro hasta la implementación de técnicas de cultivo más resilientes.
Conclusión
La decisión de Agroseguro de adelantar 5,5 millones de euros en indemnizaciones a viticultores de Castilla-La Mancha no solo responde a una necesidad inmediata de liquidez, sino que constituye un ejemplo de la importancia de la gestión de riesgos en la agricultura moderna.
En un año que ya se ha convertido en el de mayor superficie afectada por pedriscos en la última década, esta medida permite a los agricultores afrontar el futuro con mayores garantías. Castilla-La Mancha, epicentro de la viticultura española, encuentra en este tipo de apoyos un pilar clave para sostener su producción y preservar la competitividad de un sector que es estratégico para la región y para el conjunto del país.











