Agronews Castilla y León

 

  • Se sitúan sobre todo en el sur de la provincia y afectan, principalmente a maíz y trigo

Las tormentas de verano no dan tregua en la provincia de León, pasado ya mitad del mes de julio continúa tronando en el cielo y dejando fuertes trombas de agua, granizo en muchas ocasiones y también mucho viento, que han dado al traste con la buena cosecha que se preveía hasta hace un mes. Estos días, los peritos de Agroseguro recorren, principalmente el sur de León, evaluando los daños que ha causado la climatología. Según Ramón Martín, delegado de Agroseguro en el Noroeste de España, calculan que hasta el momento han recibido partes de siniestro de unas 30.000 hectáreas, las tormentas de las dos últimas semanas han afectado a unas 5.000 hectáreas cada una, que se suman a las 20.000 que ya tenían con anterioridad.

Siniestros que han afectado principalmente a la zona sur y a cultivos de regadío del Páramo y el Esla, pero también con daños en secano en parcelas cerca del río Esla. En números redondos, de esas 30.000 hectáreas: 10.000 son de maíz, otras tantas de trigo y 3.000 de cebada, además hay otros cultivos afectados de manera importante como las judías secas y la remolacha.

A la hora de contratar un seguro, explica Martín, hay diferentes coberturas y precios, pero el pedrisco, las lluvias fuertes y las inundaciones están cubiertos en todas las modalidades. Después de un año de sequía importante como el pasado, los agricultores que han decidido asegurar sus cosechan han aumentado, “cuando tienen más sensación de riesgo, necesitan una herramienta que les permita asegurar sus cultivos contra agentes climáticos incontrolables” y eso se traduce en datos: “la campaña pasada fue la de más siniestralidad en la provincia” y ha provocado que este año el aseguramiento se haya incrementado, en el caso de la línea de seguros con más coberturas en cereales, oleaginosas y proteaginosas, ha pasado de 106.000 hectáreas a135.000 hectáreas este año”. El dato va aumentando en una provincia, destaca Martín, que “históricamente ha hecho muchos seguros agrícolas, antes se aseguraba un 60% de las producciones y este año se ha subido al 70 o 75%”.

 

Dos semanas para estimar los primeros daños

Hasta que no llegue la recolección no se podrán establecer las indemnizaciones ni los daños porque hasta entonces no se conocerá el porcentaje de cosecha perdida por la climatología. Estos días, explica Martín, “se están haciendo algunas visitas definitivas porque se están cosechando los cereales de invierno en secano, llevan una semana peritando y faltan 10 o 12 días para los datos definitivos”. Y en esa peritaciones se están encontrando que “hay zonas que están muy afectadas por pedrisco, en los centros de la tormenta hay daños importantes y al dejar el centro, los daños bajan”, pero en cualquier caso “no habrá una evaluación definitiva de los daños hasta dentro de unas dos semanas”.

De lo que se ha peritado hasta ahora, Agroseguro no ha encontrado ninguna zona devastada al 100%, aunque sí hay zonas de maíz “bastante afectadas con defoliaciones importantes que supone perdida importante de cosecha”, también daños importantes por pedrisco en cereal de secano en Valderas. Aunque son menos hectáreas, las judías secas “han sufrido mucho por pedrisco y por exceso de agua, pero es pronto par ver cómo evolucionan los cultivos”.

Sección: 

Provincias: