Agronews Castilla y León

 

  • La agricultura de conservación supone, según recalcan desde AEPLA, devolver a la tierra su protagonismo esencial sobre el desarrollo óptimo, productividad y calidad de las cosechas.


Cabe recordar que, tomando como referencia la definición realizada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) hace ya casi dos décadas, la agricultura de conservación se basa en un enfoque de la actividad agrícola “que persigue la consecución de un mejor uso de los recursos agrícolas a través de un manejo integrado del suelo, el agua y los recursos biológicos disponibles, unido a la utilización limitada de los factores de producción externos, contribuyendo a la conservación y a una producción agraria sostenible, gracias al mantenimiento de una cubierta orgánica permanente o semipermanente sobre el terreno”.

Por este motivo, desde AEPLA muestran, en una pequeña comunicación, todo lo que la agricultura de conservación puede aportar, de un modo efectivo, a la salud y desarrollo óptimo de tus cultivos:

  • Uno de los objetivos prioritarios que se persiguen con el desarrollo de técnicas de agricultura de conservación radica en la recuperación de la materia orgánica presente en el suelo, dada su importancia para el aporte natural de los nutrientes esenciales para la germinación, crecimiento y desarrollo óptimo de las cosechas.
  • Al incrementar la salud de la materia orgánica del suelo, la agricultura de conservación también incide muy positivamente en el desarrollo de aquellos microorganismos que ejercen un importante papel para el control biológico de plagas y enfermedades que suponen una amenaza para la salud de los cultivos.
  • Del mismo modo, esta mejora de la materia orgánica y de la calidad del suelo, sobre todo mediante la reducción de acciones innecesarias de laboreo, también contribuye a disminuir el riesgo de erosión y escorrentía del suelo agrícola, al reducir su compactación, favorecer su capacidad de infiltración.
  • Esta menor influencia de los procesos de erosión y escorrentía sobre el suelo agrícola son vitales para garantizar la calidad de los recursos hídricos superficiales y subterráneos con los que cuenta tu explotación agrícola para asegurar su presente y futuro a medio y largo plazo.
  • A partir de todos estos aspectos, la agricultura de conservación ha demostrado sobradamente su potencial para ofrecer un rendimiento similar, o incluso superior a la agricultura convencional, y todo ello con un menor compromiso de recursos, lo que, por tanto, supone un aspecto muy positivo para incrementar la productividad de las cosechas en sus dos vertientes, tanto en términos de costes como de beneficios.

Sección: