
El sector agrícola y ganadero de la Comunidad de Madrid alzó la voz este miércoles 25 de febrero de 2026 en un escenario cargado de simbolismo: la Puerta del Sol. Bajo la mirada del icónico Oso y el Madroño, cientos de agricultores se concentraron para manifestar su rechazo al actual acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, exigir una Política Agraria Común (PAC) fuerte, denunciar la creciente burocracia administrativa y alertar sobre los daños provocados por la fauna salvaje y las enfermedades emergentes.
La movilización culminó con un gesto tan castizo como reivindicativo: el reparto de miles de raciones de cocido madrileño elaborado con productos locales, una forma directa de conectar con la ciudadanía y recordar que defender al agricultor es defender la alimentación de todos.
Una concentración con amplio respaldo del sector
La convocatoria, impulsada por ASAJA Madrid, UGAMA, AGIM-COAG, UPA y la Unión de Cooperativas Agrícolas de Madrid, reunió a cientos de agricultores y ganaderos de todo el territorio autonómico. Inicialmente prevista para finales de enero, tuvo que aplazarse debido a las inclemencias meteorológicas.
Durante toda la mañana:
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Se leyó un manifiesto conjunto.
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Se proyectaron vídeos con testimonios reales de agricultores, ganaderos y apicultores.
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Se mostraron imágenes de la riqueza productiva madrileña.
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Se atendió a numerosos medios de comunicación nacionales y regionales.
La protesta no fue únicamente sectorial; se planteó como una llamada de atención a la sociedad civil, advirtiendo de consecuencias que pueden afectar directamente a la economía doméstica y a la salud de los consumidores.

Rechazo frontal al acuerdo UE-Mercosur
Uno de los puntos más contundentes del manifiesto fue la oposición al actual acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur.
El comunicado de prensa asegura:
“No aceptamos tratados comerciales que permiten la entrada de productos de terceros países sin las mismas exigencias sanitarias, ambientales y laborales que se nos imponen a nosotros”.
Competencia desleal y presión sobre precios
El sector denuncia que:
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Los productos importados no siempre cumplen los mismos estándares sanitarios y medioambientales.
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Existe una clara asimetría regulatoria.
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Se produce una competencia desleal que presiona los precios a la baja.
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Muchas explotaciones podrían resultar inviables económicamente.
Los agricultores insisten en que los alimentos producidos en Madrid son:
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Seguros
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Trazables
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De máxima calidad
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Sujetos a normativas estrictas
Abrir el mercado sin igualdad de condiciones, advierten, puede significar la desaparición progresiva de explotaciones familiares.
La PAC en el centro del debate: cada recorte, una explotación menos
Otro de los ejes centrales fue la defensa de una PAC fuerte, autónoma y bien dotada presupuestariamente.
Según el manifiesto:
“La Política Agraria Común no es un privilegio. Es una herramienta imprescindible para garantizar rentas dignas, soberanía alimentaria y un territorio vivo”.
Impacto directo de los recortes
El sector alerta de que:
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Cada recorte implica menor estabilidad económica.
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Se debilita la soberanía alimentaria.
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Se acelera el despoblamiento rural.
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Se pierde tejido productivo y empleo.
El mensaje fue claro: sin apoyo estructural, el campo madrileño pierde viabilidad.
Asfixia burocrática: producir alimentos, no papeleo
La concentración también puso el foco en la creciente carga administrativa.
Los representantes agrarios denunciaron:
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Exceso de controles.
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Normativas cambiantes.
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Tramitaciones complejas.
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Tiempo desproporcionado dedicado a gestiones.
El comunicado de prensa recalca:
“Queremos producir alimentos, no vivir en una oficina”.
La demanda principal: simplificación administrativa real, normas claras y coherentes con la realidad del campo madrileño.
Fauna salvaje: el caso de las superpoblaciones de conejo
Uno de los problemas más urgentes señalados fue el impacto de la fauna salvaje, especialmente las superpoblaciones de conejo que están afectando gravemente a cultivos de cereal en distintas zonas del territorio madrileño.
Consecuencias directas
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Daños masivos en parcelas agrícolas.
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Pérdidas económicas significativas.
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Incremento de la incertidumbre productiva.
El sector exige:
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Medidas de control eficaces.
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Prevención coordinada.
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Compensaciones justas por los daños sufridos.
Enfermedades emergentes en ganadería
Junto a la fauna salvaje, también se destacó la creciente preocupación por las enfermedades emergentes en la ganadería.
Las principales inquietudes:
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Pérdidas económicas.
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Inseguridad productiva.
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Falta de protocolos suficientemente eficaces.
El manifiesto reclama un apoyo real, con sistemas de prevención y actuación rápidos y coordinados.
Relevo generacional: la amenaza más silenciosa
Todas estas problemáticas convergen en una crisis estructural: la falta de relevo generacional.
Según el comunicado:
“Nuestros jóvenes no se quedan en el campo porque no ven futuro”.
Factores que desincentivan la incorporación
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Baja rentabilidad.
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Inestabilidad normativa.
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Falta de reconocimiento social.
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Incertidumbre económica.
Sin jóvenes agricultores y ganaderos:
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Se pierde soberanía alimentaria.
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Se vacían los pueblos.
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Se reduce el empleo rural.
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Se debilita el territorio.
El sector reclama políticas que hagan del campo una opción profesional atractiva y viable, no una actividad de resistencia.
Una protesta con gran repercusión mediática
La concentración generó una notable atención mediática:
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Televisiones nacionales y regionales.
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Radios.
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Prensa impresa y digital.
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Agencias informativas.
Muchos medios se interesaron por las casuísticas personales de los agricultores y ganaderos presentes en la Puerta del Sol, poniendo rostro humano a la crisis estructural del sector.
El cocido como símbolo de identidad y soberanía alimentaria
La jornada concluyó con el reparto de miles de raciones de cocido madrileño, elaboradas con productos de la Comunidad de Madrid.
El gesto no fue anecdótico. Representó:
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La calidad de la producción local.
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La conexión entre campo y ciudad.
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La defensa del producto de proximidad.
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La importancia del consumo responsable.
Curiosos, paseantes y turistas habituales en uno de los puntos más concurridos del país se acercaron para degustar el plato y conocer de primera mano los problemas del sector.
Tabla resumen de las principales reivindicaciones
| Reivindicación | Situación actual | Impacto respecto al periodo anterior |
|---|---|---|
| Acuerdo UE-Mercosur | Entrada de productos con exigencias desiguales | Mayor presión competitiva y riesgo de cierre de explotaciones |
| Recortes de la PAC | Reducción progresiva de apoyos | Menor rentabilidad y debilitamiento del medio rural |
| Burocracia | Aumento de cargas administrativas | Más tiempo en gestión y menos en producción |
| Fauna salvaje | Superpoblaciones de conejo | Incremento de daños en cultivos |
| Enfermedades ganaderas | Mayor incertidumbre sanitaria | Pérdidas económicas crecientes |
| Relevo generacional | Escasa incorporación de jóvenes | Riesgo estructural para el sector |
Conclusión: un mensaje directo desde el corazón de Madrid
La concentración del 25 de febrero no fue solo una protesta sectorial, sino una advertencia estructural. El campo madrileño reclama igualdad de condiciones, estabilidad normativa y reconocimiento social.
El mensaje final fue contundente: sin agricultores ni ganaderos no hay soberanía alimentaria, ni territorio vivo, ni seguridad en el suministro de alimentos.
La Puerta del Sol fue, durante unas horas, el altavoz de un sector que pide equilibrio, justicia comercial y futuro.











