
Las empresas agroalimentarias Siro Gullón así como la cooperativa agraria Acor y
De hecho,
El acuerdo pretende, según explicó la consejera de Agricultura y Ganadería, Silvia Clemente, conseguir una «menor dependencia estratégica en el abastecimiento de materias primas y mejorar la renta de los agricultores y el valor añadido de los productos de las empresas agroalimentarias vinculadas al sector». España es deficitaria y cada año importa 5,5 millones de toneladas de trigo blando.
El convenio suscrito hoy entre la consejera de Agricultura y Ganadería, Silvia Clemente; el presidente de Acor, Carlos Rico; la presidenta de Gullón, María Teresa Rodríguez; el presidente de Siro, Juan Manuel González Serna, y el presidente de
También se trabajará en la optimización de recursos técnicos y económicos, mediante el establecimiento de mecanismos de cooperación para realizar actividades conjuntas como ensayos de experimentación en temas como el estudio de adaptación de nuevas variedades de trigo blando de alta fuerza, evaluación de las características harino-panaderas de las mismas, realización de estudios agronómicos en condiciones de campo y cultivo forzado para poner a punto material vegetal y técnicas culturales adecuadas y obtención de nuevas variedades.
Además, se colaborará en la obtención de nuevos productos para diversificar la oferta y se establecerán mecanismos de cooperación en materia de utilización conjunta de laboratorios y equipos tanto para la realización de estudios y experiencias como para controlar la calidad de materias primas y productos elaborados. Se realizarán, de forma conjunta, actividades de promoción y difusión de resultados que permitan poner estos a disposición del sector productor y los consumidores.
En este sentido, el presidente de Siro aseguró que al final el reto es mejorar la calidad de los productos y para eso Administración, agricultores y empresas tienen que trabajar en el desarrollo de este convenio,
La industria de primera transformación cuenta con 24 harineras activas, que molturan anualmente 900.000 toneladas y son los primeros productores de harina del país con el 20 %. En cada una de las nueve provincias de
Por su parte, la agroalimentaria dedicada a la elaboración de pan, bollería y galletas, en Castilla y León emplea a más de 7.600 personas y cuentan con una facturación superior a los 1.500 millones de euros.
Estas cifras suponen que en Castilla y León se dedican al trigo, tanto sector primario como industria de transformación, 49.174 personas; un cultivo que genera un valor económico total en
Acor, que agrupa a 7.057 socios, da empleo a 503 personas y factura 200,5 millones de euros, es una gran impulsora del cultivo de trigos de alta calidad entre sus socios.
Por su parte, Siro y Gullón dan empleo entre ambas en Castilla y León a 4.514 personas y suman una cifra de negocio que supera los 760 millones de euros. Ambas empresas cuentan con una producción de 200.000 toneladas anuales, lo que supone el 44 por ciento del total nacional de este sector.








