
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA-UCE) Extremadura ha hecho un llamamiento a las cooperativas de todo el país para que se opongan a vender aceite de oliva por debajo de los costes de producción, alertando sobre un “gran movimiento especulativo” que está afectando negativamente a los agricultores, especialmente a los productores de olivar tradicional.
Ignacio Huertas, secretario general de UPA-UCE, destacó que esta situación carece de justificación, considerando la baja campaña de enlace, el consumo sostenido y la alta calidad del aceite de oliva español. Según Huertas, “no entendemos cómo, en este contexto, el aceite de oliva se está vendiendo por debajo de los costes de producción, una práctica que solo beneficia a las cadenas de distribución y perjudica a los productores.”
La organización agraria ha señalado que la especulación está siendo el principal motor de la caída injustificada de los precios del aceite de oliva en origen. Este fenómeno se traduce en precios que no solo no cubren los costes de producción, sino que además generan pérdidas significativas para los agricultores.

Un informe reciente elaborado por UPA revela que el coste promedio de producción en el olivar tradicional con mayores dificultades asciende a 4,70 euros por kilo de aceite. Sin embargo, en muchos casos, el precio de venta no alcanza este umbral, dejando a los agricultores en una situación de vulnerabilidad económica.
“Las cooperativas deben mostrar firmeza y no ceder ante las presiones del mercado,” subrayó Huertas, instando a estas entidades a priorizar el beneficio de los productores sobre los intereses especulativos de las grandes cadenas de distribución.
Tendencias del mercado del aceite de oliva
El informe de UPA sobre las últimas diez campañas de aceite de oliva destaca dos tendencias clave:
- Crecimiento en la comercialización: La media de ventas en este periodo ha sido de 1.420.330 toneladas anuales, superando a la producción media de 1.212.070 toneladas. Esto demuestra un interés constante y creciente por parte de los consumidores en el aceite de oliva.
- Inestabilidad en la producción: Las cifras de producción han mostrado grandes variaciones entre campañas, afectadas por factores climáticos y económicos, lo que añade incertidumbre al sector.
A pesar de estas fluctuaciones, el informe resalta la fidelidad de los consumidores, tanto nacionales como internacionales, hacia el aceite de oliva español. Según Huertas, “el aumento de precios no ha generado un incremento en los stocks finales; al contrario, todo el aceite de oliva disponible se ha vendido, lo que confirma la fortaleza de la demanda.”
UPA-UCE enfatiza el papel predominante de España en el mercado global del aceite de oliva. En la campaña actual, el país producirá el 40% del total mundial, mientras que el segundo productor más importante, Italia, alcanzará solo un 7%. Incluso toda la Unión Europea, incluyendo a España, no superará la mitad de la producción global del país.

Este dominio debería traducirse en una mayor capacidad para establecer precios justos en el mercado. Sin embargo, la organización agraria denuncia que las prácticas especulativas y las decisiones tomadas dentro del propio país están minando esta ventaja.
“Las condiciones del mercado mundial las marca España, pero es incomprensible que algunos actores del sector contribuyan a esta espiral bajista,” lamentó Huertas.
UPA-UCE instó a las cooperativas a actuar con prudencia y evitar la venta de aceite de oliva por debajo de los costes de producción. Según la organización, estas entidades tienen un papel fundamental en la defensa de precios justos, ya que representan una gran parte de la producción nacional.
La organización subrayó que la estabilidad económica del sector depende en gran medida de que las cooperativas prioricen la sostenibilidad a largo plazo sobre la búsqueda de beneficios inmediatos. “Es crucial que las cooperativas entiendan que su responsabilidad no es solo comercial, sino también social y económica,” añadió Huertas.
UPA-UCE advirtió que la especulación no solo afecta a los precios, sino también a la sostenibilidad del sector. La falta de rentabilidad en el olivar tradicional dificulta la inversión en mejoras productivas y medioambientales, poniendo en riesgo la viabilidad de muchas explotaciones.
Además, la presión económica ha llevado al cierre de numerosas explotaciones en los últimos años, especialmente en regiones donde el olivar es una actividad clave para la economía rural.

Para revertir esta situación, UPA-UCE propone:
- Defender precios justos: Las cooperativas deben garantizar que los precios cubran los costes de producción y permitan un margen de beneficio razonable.
- Controlar la especulación: Las autoridades deben intervenir para frenar las prácticas especulativas que perjudican a los productores.
- Fomentar la transparencia: Es esencial que todos los actores del sector trabajen de manera coordinada para garantizar un mercado justo y sostenible.
Finalmente, la organización no descarta la posibilidad de convocar movilizaciones si la situación no mejora en las próximas semanas. “Estamos dispuestos a tomar medidas contundentes para defender los derechos de los agricultores y la sostenibilidad del sector,” concluyó Huertas.










