
El mercado del aceite de oliva continúa mostrando signos de dinamismo en el arranque de 2026. Las salidas de aceite desde almazara alcanzaron en enero las 158.855 toneladas, lo que supone un importante incremento respecto a los meses anteriores y confirma el buen ritmo de comercialización de la campaña 2025/26. En concreto, esta cifra representa 27.220 toneladas más que en diciembre y 58.080 más que en noviembre, reflejando una clara aceleración del movimiento de producto hacia el mercado.
Así se desprende del último avance de mercado del sector del aceite de oliva y la aceituna de mesa, correspondiente a los datos declarados a la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) a 31 de enero. El informe dibuja un escenario de elevada actividad tanto en producción como en ventas, acompañado, sin embargo, de un crecimiento significativo de las existencias, especialmente en almazaras y envasadoras.
Durante el cuarto mes de la campaña de comercialización, enero registró una producción declarada de 321.039,82 toneladas de aceite de oliva. Con esta cifra, el acumulado de la campaña asciende ya a 1.044.116 toneladas, consolidando una cosecha notablemente superior a la del año anterior y permitiendo recuperar la normalidad en el suministro tras varias campañas marcadas por la sequía y la escasez de producción.
En paralelo a la producción, el comportamiento del mercado también muestra una evolución positiva. Las salidas totales de aceite al mercado durante el mes de enero se situaron en torno a 123.380 toneladas. De este modo, el acumulado en los cuatro primeros meses de campaña alcanza las 476.060 toneladas, lo que confirma que la demanda, tanto nacional como internacional, se mantiene activa.
Para estimar estas cifras, el sector ha tenido en cuenta unas importaciones aproximadas de 25.000 toneladas durante el mes, que deberán confirmarse una vez que Aduanas publique los datos consolidados. Con este ajuste, se calcula que alrededor de 78.320 toneladas se destinaron a exportaciones, mientras que unas 45.060 toneladas habrían sido absorbidas por el mercado interior.
El comportamiento de las exportaciones vuelve a destacar como uno de los principales motores del sector. España, líder mundial en producción y comercialización de aceite de oliva, mantiene una fuerte presencia en los mercados internacionales, donde el producto español continúa siendo altamente competitivo tanto por volumen como por calidad. La estabilidad en las ventas al exterior refuerza la confianza del sector, especialmente tras años de volatilidad en precios y disponibilidades.
En cuanto a las salidas específicas de aceite desde las almazaras, el dato de enero —158.855 toneladas— se interpreta como una señal clara de dinamismo comercial. Este incremento mensual evidencia que las almazaras están liberando producto con mayor intensidad, favoreciendo la rotación de existencias y facilitando el flujo hacia envasadoras y distribuidores. El total acumulado de salidas desde almazaras a 31 de enero se sitúa en 479.061,49 toneladas.
Aceite de almazara
No obstante, este movimiento de mercado convive con un notable aumento de las existencias. Según el reparto de stocks a final de mes, las existencias de cierre de la campaña 2024/25 se establecen en 289.943 toneladas. A ello se suman las existencias actuales en almazaras, que alcanzan las 726.965,67 toneladas, lo que supone 173.051,64 toneladas más que en diciembre.
También las envasadoras han incrementado sus reservas, con 209.230 toneladas almacenadas, es decir, 46.896 toneladas más que el mes anterior. Por su parte, el Patrimonio Comunal Olivarero registra 7.492 toneladas, 3.262 más que en diciembre. En conjunto, las existencias totales del sistema se sitúan en 943.688 toneladas, lo que supone un aumento de 224.306 toneladas en comparación con el mes anterior.
Este volumen de aceite disponible proporciona una mayor tranquilidad al mercado tras las tensiones vividas en campañas precedentes, cuando la escasez de producto provocó una fuerte escalada de precios. Ahora, con una oferta más holgada, el sector confía en recuperar el equilibrio entre producción, comercialización y precios, favoreciendo tanto a productores como a consumidores.
Los operadores señalan que el reto en los próximos meses será gestionar adecuadamente estas existencias para evitar desequilibrios que puedan presionar los precios a la baja. El mantenimiento de un ritmo constante de exportaciones y consumo interno será clave para absorber la producción acumulada y sostener la rentabilidad del olivar.
En paralelo al aceite de oliva, el avance de mercado también aporta datos relevantes sobre la aceituna de mesa, que atraviesa igualmente una campaña activa. Las existencias iniciales se situaron en 317.935 toneladas al comienzo de la campaña 2025/26.
Durante el mes de enero se comunicó un volumen de aceituna entamada de 3.012,96 toneladas, elevando el total acumulado en los cinco primeros meses hasta 501.864,88 toneladas. De esta cantidad, Andalucía concentra la mayor parte, con 397.590,78 toneladas, seguida de Extremadura, con 94.271,10 toneladas, lo que confirma el peso determinante de ambas comunidades en este subsector.
Las importaciones acumuladas en el quinto mes de campaña ascienden a 15.547,11 toneladas, mientras que las exportaciones alcanzan ya las 119.195,76 toneladas, de las cuales 17.682,22 corresponden solo a enero. Estos datos reflejan una buena acogida del producto español en los mercados exteriores, donde la aceituna de mesa mantiene una demanda sostenida.
El consumo en el mercado interior también presenta cifras destacables. La aceituna destinada al consumo nacional se estima en 61.089,53 toneladas hasta la fecha, con 10.623,84 toneladas registradas durante el último mes.
Como resultado de este equilibrio entre producción, ventas y salidas, las existencias acumuladas a 31 de enero se sitúan en 633.530,02 toneladas, lo que supone un descenso mensual de 29.170,01 toneladas. Esta reducción indica una progresiva absorción del producto por parte del mercado, favoreciendo la estabilidad del sector.
En conjunto, los datos del avance de mercado reflejan un sector oleícola que recupera pulso tras años complicados. La combinación de una buena cosecha, un flujo constante de salidas y un comportamiento sólido de exportaciones permite encarar el resto de la campaña con optimismo moderado.
El aceite de oliva y la aceituna de mesa continúan siendo pilares fundamentales de la agroindustria española, generando empleo, riqueza y proyección internacional. Con casi un millón de toneladas de existencias y un ritmo comercial estable, el desafío para los próximos meses será mantener la competitividad, consolidar mercados y garantizar la rentabilidad de los productores en un contexto global cada vez más exigente.










