
Francia, el principal productor de trigo blando de la Unión Europea, ha comenzado oficialmente su campaña de recolección de cereal de 2025. Según el último informe publicado por la oficina agrícola FranceAgriMer, hasta el lunes 23 de junio se había recolectado el 1% de la cosecha nacional de trigo blando, marcando un inicio más temprano que el del año anterior, cuando las lluvias persistentes retrasaron las labores agrícolas.
Este arranque temprano se sitúa, sin embargo, dentro del promedio quinquenal, reflejando una recuperación del ritmo agrícola tras semanas complicadas por la meteorología. La evolución favorable del clima en las últimas semanas ha permitido una estabilización general del estado de los cultivos en gran parte del país.
El trigo duro también avanza: 4% recolectado a mediados de junio
FranceAgriMer también informó que la recolección de trigo duro —menos extendida que la del blando pero igualmente estratégica— ha alcanzado el 4% del total previsto, una cifra claramente superior al 1% recogido en el mismo período de 2024, y muy próxima al promedio de los últimos cinco años (5%). Esto pone de manifiesto que, aunque las lluvias primaverales impactaron el desarrollo inicial, la campaña se ha reconducido favorablemente gracias al clima seco y caluroso del inicio del verano.
Las condiciones del trigo blando: un 68% en estado bueno o excelente
Uno de los aspectos más destacados del informe de FranceAgriMer es la calidad del trigo blando en pie. El organismo estima que el 68% del cultivo se encuentra en condiciones calificadas como «buenas o excelentes», lo que supone una mejora notable frente al 60% registrado hace justo un año. Además, este porcentaje se mantiene estable respecto a la semana anterior, señal de que los daños previos no han escalado y que el cereal se aproxima a su maduración final en condiciones aceptables.
Este dato tiene especial relevancia considerando que el trigo blando es el cereal más cultivado en Francia, y un actor esencial en el mercado cerealista europeo. Su rendimiento y calidad afectan directamente tanto al mercado interior como a las exportaciones, siendo Francia un proveedor clave para destinos del norte de África y Asia.
Evolución de la cebada: recuperación en primavera y avance acelerado de la de invierno
En cuanto a la cebada, los datos también muestran signos de recuperación y estabilidad:
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La cebada de primavera se mantiene con un 67% de parcelas en estado bueno o excelente, rompiendo así la tendencia descendente que acumulaba ya cinco semanas consecutivas.
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Por su parte, la cebada de invierno ha registrado una estabilidad del 64% en buena o excelente condición, sin variaciones respecto al último informe.
En términos de cosecha, la recolección de la cebada de invierno se ha acelerado con fuerza, alcanzando un 22% del total al 23 de junio, lo que representa un salto importante frente al 1% de la semana anterior. Esta cifra supera con creces el promedio de los últimos cinco años (13%), gracias a la ventana de tiempo seco y cálido que permitió a los agricultores intensificar las labores de campo.
Condiciones climáticas: factor clave para un inicio temprano de la campaña
Los informes meteorológicos de las últimas semanas muestran una mejora progresiva del clima, con temperaturas elevadas y baja pluviometría en buena parte del país. Este escenario ha sido clave para:
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Reducir la humedad del suelo, facilitando la entrada de maquinaria.
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Evitar la proliferación de enfermedades fúngicas, como la septoriosis o la roya, que amenazan la calidad del grano.
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Acelerar la maduración de los cereales, anticipando ligeramente el momento óptimo de cosecha.
En contraste con 2024, cuando las lluvias impidieron incluso acceder a algunas parcelas, los agricultores franceses están optimizando esta ventana climática favorable para avanzar lo máximo posible antes de un eventual cambio meteorológico.
Expectativas del sector: prudencia con el rendimiento, optimismo con la calidad
Aunque es pronto para hablar de rendimientos definitivos, las organizaciones de productores y cooperativas muestran una actitud cautelosa: se espera que el rendimiento por hectárea se sitúe ligeramente por debajo de la media histórica, debido al impacto de las lluvias de abril y mayo. Sin embargo, la calidad del grano, especialmente en proteína y peso específico, podría compensar en parte esa merma productiva.
Las primeras entregas a cooperativas y centros de almacenamiento servirán como termómetro para el mercado, y los analistas estarán atentos a los datos de peso, humedad, proteína y presencia de micotoxinas para establecer precios más ajustados a la realidad de la campaña.
Conclusión: una campaña 2025 que comienza con mejor pie
En suma, la cosecha de trigo en Francia en 2025 ha comenzado con mejores condiciones que en el año anterior, con los cultivos estabilizados, la recolección en marcha y una calidad que, por el momento, se mantiene firme. Tanto el trigo como la cebada muestran señales de recuperación agronómica, aunque el rendimiento final dependerá de cómo evolucione el clima en las próximas semanas.
La campaña de verano avanza con ritmo dinámico y expectativas equilibradas, a la espera de que julio confirme las buenas previsiones y marque el rumbo de los mercados internacionales de cereal.
Fuente: FranceAgriMer










