
Cincuenta y cinco granjas de ganado bovino en la provincia de Palencia registraron en 2024 casos positivos de Enfermedad Hemorrágica Epizoótica (EHE). Además, se detectaron otros cuatro casos en cérvidos. Así consta en la última actualización sobre la situación de la enfermedad, elaborada por el Laboratorio Regional de Castilla y León y el Laboratorio Central de Veterinaria (LCV) de Algete, centro de referencia a nivel nacional.
En el transcurso de 2024, hasta 64 granjas de bovino en Palencia notificaron síntomas compatibles con la enfermedad. Se realizaron pruebas en 61 instalaciones, de las cuales 55 resultaron positivas, lo que representa una tasa de positividad del 90,2 %.
A pesar de la propagación de la enfermedad en casi todas las zonas veterinarias de la provincia, las explotaciones positivas en Palencia solo representan el 5,15 % del total registrado en Castilla y León. Esto significa que una de cada veinte granjas afectadas por la EHE en la comunidad autónoma pertenece a esta provincia.
Impacto de la EHE en Castilla y León
La enfermedad ha tenido una incidencia significativa en Castilla y León durante 2024. De las 1.461 granjas ganaderas que notificaron síntomas en la comunidad, un total de 1.068 de ellas fueron confirmadas como positivas tras los correspondientes análisis de laboratorio.
Entre las provincias con mayor número de casos positivos, destacan León, Burgos y Soria, que en conjunto concentran el 79 % de las instalaciones afectadas en la comunidad. Estas cifras reflejan la expansión territorial de la enfermedad en comparación con el año anterior.
EHE en la fauna silvestre: casos en ciervos
La EHE no solo ha afectado al ganado bovino, sino también a la fauna silvestre. En 2024, se registraron un total de 58 casos positivos en ciervos en Castilla y León. La provincia con mayor incidencia fue Soria, con 24 casos positivos, seguida de León, con 18 positivos. Entre ambas provincias concentran el 72,4 % de los casos en fauna silvestre en la comunidad.
El Laboratorio Regional en Sanidad Animal de León se encarga del análisis de las muestras y la investigación de la mortalidad en ciervos. Este monitoreo es crucial para comprender la evolución de la enfermedad en poblaciones silvestres y evaluar el impacto en los ecosistemas locales.
Expansión territorial de la enfermedad en 2024
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha elaborado un mapa actualizado que muestra las zonas afectadas por la EHE en 2024. En este mapa, las comarcas que no registraron casos en 2023 pero sí en 2024 aparecen marcadas en color granate oscuro.
Los nuevos focos de la enfermedad se concentran principalmente en el tercio noroeste de la Península Ibérica, abarcando provincias de Castilla y León, Galicia y Asturias, así como en algunas áreas de Gerona y Barcelona. Este patrón geográfico indica una expansión significativa de la enfermedad en el norte de España.
Medidas de prevención y obligación de notificación
Normativa de notificación obligatoria
Es importante recordar que la EHE no afecta al ser humano, pero sí representa un problema significativo para el ganado bovino. La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Palencia ha reiterado la importancia de que los ganaderos cumplan con la normativa vigente y comuniquen de inmediato cualquier sospecha clínica de la enfermedad a los servicios veterinarios oficiales.
Esta obligación está recogida en el Real Decreto 2023, que regula la notificación de enfermedades en especies susceptibles de contagio, tanto domésticas como silvestres. Entre las especies más afectadas, además del bovino, destacan los ciervos.
Medidas de control y prevención
Para reducir el impacto de la enfermedad, los veterinarios recomiendan:
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Realizar desinsectaciones periódicas en los animales y en las instalaciones ganaderas.
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Aplicar tratamientos sintomáticos en el ganado afectado lo antes posible.
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Evitar la proliferación de vectores, reduciendo la presencia de insectos transmisores en los establos y granjas.
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Monitoreo y vigilancia constante de la enfermedad, tanto en explotaciones ganaderas como en la fauna silvestre.
Conclusiones
La Enfermedad Hemorrágica Epizoótica (EHE) ha seguido su expansión en Castilla y León durante 2024, afectando a 55 granjas bovinas en Palencia y a 1.068 instalaciones en toda la comunidad. Además, la fauna silvestre también ha sido impactada, con un total de 58 ciervos positivos en diferentes provincias.
Ante esta situación, es fundamental que los ganaderos notifiquen cualquier caso sospechoso, apliquen medidas preventivas y colaboren con los servicios veterinarios para contener la propagación de la enfermedad. La coordinación entre administraciones, asociaciones agrarias y veterinarios será clave para afrontar esta problemática en los próximos años.










