
Las sucesivas borrascas que están azotando Andalucía desde comienzos de año han desencadenado una crisis sin precedentes en el campo de esa región, con pérdidas productivas que ya alcanzan el 20 % de la producción agrícola y un impacto económico estimado superior a los 3.000 millones de euros. Así lo advierte COAG Andalucía, que alerta de que los daños seguirán aumentando porque los temporales no han terminado y el campo “ya no asume más agua”.
El comunicado de prensa asegura que el territorio andaluz se encuentra atrapado en una cadena continua de episodios meteorológicos extremos, sin margen de recuperación entre una borrasca y la siguiente, lo que está provocando inundaciones generalizadas, encharcamientos persistentes y destrozos graves en infraestructuras agrarias en todas las provincias.
Un 20 % de pérdidas que se quedará corto
El secretario general de COAG Andalucía, Juan Luis Ávila, advierte en el comunicado de prensa de que las cifras actuales no reflejan todavía la magnitud real del desastre. Aunque la Consejería de Agricultura ya reconoce pérdidas del 20 %, la organización agraria considera que este dato se va a quedar corto, ya que continúan los temporales, los desembalses y siguen aflorando daños que aún no se han podido evaluar.
Tan solo ese 20 % de pérdida en la producción agrícola andaluza supondría un impacto económico superior a los 3.000 millones de euros, una cifra que da idea de la ruina que este ciclo de tempestades ha traído a agricultores y ganaderos, muchos de los cuales se encuentran en serio riesgo de viabilidad.
Una crisis que afecta a todas las provincias
El comunicado de prensa detalla un mapa de daños generalizados en las ocho provincias andaluzas, con especial incidencia en cultivos sensibles al exceso de humedad, infraestructuras rurales y explotaciones ganaderas.
Almería: colapso en los invernaderos
En Almería, el impacto es muy grave, con daños generalizados en invernaderos antiguos y modernos, roturas de plásticos y estructuras, muros caídos y zonas completamente inundadas. La producción hortícola ha sufrido un descenso brutal, especialmente en trasplantes recientes como la sandía. La provincia continúa en alerta por lluvias y viento, con rachas que alcanzan los 100 km/h.
Cádiz: miles de hectáreas bajo el agua
En Cádiz, las inundaciones afectan a miles de hectáreas de hortícolas, flor cortada, aguacate, cítricos, olivar y herbáceos, además de graves daños en infraestructuras agrarias. La evaluación sigue en curso y podría agravarse por la llegada de más agua desde la sierra de Grazalema y los desembalses de urgencia, con pantanos al 100 % de su capacidad.
Sevilla: siembras imposibles y pérdidas en olivar
La situación en Sevilla es crítica, con mermas graves de producción, imposibilidad de realizar siembras de herbáceos y pérdidas importantes en el olivar. Los cultivos hortícolas y la flor cortada, sectores muy sensibles al exceso de humedad, están siendo especialmente afectados.
Jaén: un tercio del olivar perdido
En Jaén, el campo es impracticable. El olivar, que ya acumulaba retrasos de hasta un mes en la recogida, perderá un tercio de la producción porque la aceituna se ha echado a perder. A ello se suman daños importantes en caminos rurales, con previsión de que las lluvias continúen al menos una semana más.
Granada: daños en plena campaña
Las lluvias y el viento están afectando en Granada a hortícolas, olivar, subtropicales, frutales y ganadería. Se registran roturas de plásticos, derrumbes de taludes, aparición de enfermedades y fruta caída al suelo, especialmente en el aguacate, en plena campaña de recolección.
Huelva: recolección bloqueada
En Huelva, el encharcamiento persistente dificulta la recolección de frutos rojos y cítricos. También se han producido roturas de invernaderos y daños en explotaciones ganaderas y caminos rurales.
Córdoba: retrasos y daños estructurales
El viento y las lluvias continuadas en Córdoba han provocado caída de árboles, daños en caminos y retrasos en los trabajos agrícolas en cereales, olivar y apicultura, a la espera de una evaluación más precisa.
Málaga: daños localizados pero relevantes
En Málaga, aunque el agua está siendo beneficiosa en términos generales, se están registrando daños en accesos y explotaciones de olivar y subtropicales, especialmente en la Serranía de Ronda y la Costa del Sol occidental, donde el temporal ha sido más intenso.
Ganadería al límite: enfermedades, barro y más costes
El comunicado de prensa señala que la ganadería andaluza atraviesa también una situación extremadamente complicada. La humedad persistente, el barro y la imposibilidad de que los animales salgan a pastar están provocando incremento de enfermedades, falta de alimento natural y un aumento de los costes de producción por la necesidad de alimentación auxiliar.
COAG Andalucía alerta además de un incremento de la mortandad animal, como el caso de los corderos en la Sierra del Segura, y de situaciones sanitarias muy delicadas en explotaciones de Granada, Cádiz y Málaga, especialmente en animales en paridera.
Exigencia de una respuesta urgente y coordinada
La organización agraria subraya que los daños siguen aumentando día a día y que la magnitud del impacto exige una intervención urgente y coordinada del Gobierno central y de la Junta de Andalucía. El objetivo, según el comunicado, debe ser paliar los daños ocasionados por las inundaciones, garantizar la viabilidad de las explotaciones y evitar la pérdida de empleo en el medio rural.
COAG Andalucía reclama medidas excepcionales, ágiles y proporcionales a una situación extraordinaria que amenaza seriamente la continuidad de miles de agricultores y ganaderos andaluces, y advierte de que cualquier retraso agravará una crisis que ya es estructural en muchas comarcas.














