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  • Este año ya se han descubierto 680 nidos de esta especie invasora

Unió de Pagesos, junto con Apicultores Lleidatans, la Asociación de Apicultores de Barcelona, Apicultores Gerundenses Asociados, la Asociación Catalana de Apicultores y la Cooperativa Apícola Tarraconense, reclamará hoy, 23 de mayo, en una reunión con los responsables de la Dirección General de Política ambiental y Medio Natural del Departamento de Territorio, que se impliquen en el control y la expansión de la avispa velutina, ya que considera que la Administración no actúa con eficacia para controlar los nidos de esta especie depredadora de abejas . El sindicato considera que la Generalitat, aunque ha delegado en los ayuntamientos la gestión de la eliminación de los nidos, tiene que hacer un seguimiento de la expansión de la avispa velutina y de los daños que provoca a las colmenas y en la producción de los apicultores afectados.

Unió de Pagesos exige la máxima celeridad a la Administración para llevar a cabo las tareas de control y recuerda que solicitó el material necesario para la destrucción de nidos (trampas y líquidos atrayentes) el 30 de enero pero aún no ha recibido ninguna respuesta. El sindicato también pide que la pérdida de colmenas por el efecto de esta especie no penalice en ningún caso el apicultor a la hora de recibir ayudas o en otras cuestiones como la adecuación de los módulos del IRPF.

La presencia de la avispa velutina, localizada sobre todo en las comarcas de Girona y con expansión en las centrales, ha ido aumentando desde que se detectó por primera vez en Cataluña en 2012. En 2015 se detectaron 54 reinas, que en el caso de no capturarse construyen un nido, y los cinco primeros meses de 2016 se encontraron 364, según datos de la Administración. Desde que comenzó en 2017, según Apicultores Gerundenses Asociados, se han localizado 680.

Unió de Pagesos también insiste en reclamar medidas para combatir los daños que causa el abejaruco en la apicultura: la descatalogación como especie protegida, la reintroducción de especies autóctonas depredadoras del abejaruco, como la serpiente verde; la determinación de las pérdidas que causa a las explotaciones y la recuperación de la ayuda por daños que la administración catalana dejó de compensar el 2013.

El perjuicio que provocan tanto el abejaruco como la avispa velutina a la apicultura es, sobre todo, debido a la inhibición del trabajo de los abejas, que no salen de las colmenas y, por tanto, hay una pérdida de producción. Su efecto depredador sobre la abeja reina puede suponer la pérdida de la polilla.

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