Adiós a la Cámara Agraria. La Ley Agraria de Castilla y León, unida a la supresión de las ayudas económicas regionales, han abocado a las organizaciones del campo a acordar la disolución de la entidad, que se hará efectiva en diciembre. Su presidente, José Manuel de las Heras, venía advirtiendo de que 2017 iba a ser el año decisivo para la Cámara Agraria. En diciembre se acaba el actual mandato de la junta directiva, y aunque “ha merecido la pena”, la decisión tomada en el  último pleno ha sido la de proceder a la disolución.

Es la única alternativa posible en el nuevo escenario regional, ha explicado esta mañana De las Heras. La Ley Agraria de Castilla y León solo recoge elecciones al campo, en las que se podrán presentar las organizaciones agrarias bajo una única circunscripción. El modelo de cámaras agrarias deja de tener sentido y, por tanto, finalizado el presente mandato solo queda suprimir la entidad burgalesa. Continuar “no tiene ningún sentido”, ha afirmado De las Heras, “y mucho menos” después de la reciente constitución del Consejo Provincial Agrario.

“El objetivo era una ley orgánica donde las cámaras estorbaban”

Una vez más, el presidente de Burgos ha arremetido contra Silvia Clemente, impulsora de la Ley Agraria cuando era consejera de Agricultura y Ganadería. A su juicio, el objetivo de la Ley ha sido siempre hacer desaparecer las cámaras porque “estorbaban”, y se comenzó reduciendo, y posteriormente eliminando, las ayudas regionales. De este modo, en Burgos se pasó de un presupuesto de 400.000 euros a una ayuda regional de 70.000 en 2012 y a cero euros de ayuda en 2013; fue el principio del fin, el “declive” de las cámaras agrarias.

Desde entonces, la entidad ha sobrevivido con las aportaciones de las juntas agropecuarias y con una ayuda de la Diputación, que ha ascendido a 25.000 euros anuales, ha recordado De las Heras. Esta ayuda se mantendrá en 2017, a fin de poder realizar la liquidación de manera adecuada, puesto que la disolución no solo supone la supresión de la entidad sino también el despido de los tres trabajadores que quedan, contratados a un 75 por ciento de jornada, y que se están ocupando de adaptar los reglamentos de las juntas agropecuarias a la nueva Ley Agraria.

Reparto de patrimonio

Igualmente, en el pleno se ha decidido proceder a repartir el patrimonio entre los miembros de la Cámara Agraria. El único patrimonio del que disponen es la sede del Parque Virgen del Manzano, de 700 metros cuadrados, que se repartirá entre UCCL y Asaja, las dos organizaciones con representación mayoritaria, del 49 y del 33 por ciento, respectivamente. Fuera se queda la Alianza por la Unidad del Campo (UPA-COAG), a la que se ha ofrecido un acuerdo que ha rechazado, ha apuntado De las Heras.

Solo Burgos y Valladolid mantienen activas sus cámaras agrarias

En el reparto nada tiene que intervenir la Junta de Castilla y León, ha recordado, y lo que se obtenga de una hipotética venta o alquiler de las instalaciones deberá siempre ir destinado a los servicios a agricultores y ganaderos. Tanto Asaja como UCCL no descartan reubicar sus sedes en Virgen del Manzano, si bien reconocen que serán decisiones que tendrán que tomar las nuevas directivas de las organizaciones agrarias, ya que este año se celebran su respectivos congresos provinciales.

De las Heras ha asegurado que las cámaras agrarias han cumplido su función, ayudando a pacificar el medio rural  a través de las juntas agropecuarias y a medir la representatividad de las organizaciones agrarias. Solo por eso “ha merecido la pena”, de ahí que UCCL y Asaja vayan a tratar de mantener las juntas agropecuarias. El presidente ha recordado que Burgos y Valladolid son las únicas provincias que mantienen activas las cámaras agrarias. Las de Palencia, Salamanca y Segovia están disueltas y, el resto, se encuentran cerradas aunque no liquidadas.

Patricia Carro - www.burgosconecta.es

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