Diego Villacorta - Agronews CyL
  • Representantes políticos como Luis Tudanca han bajado a charlar con la plataforma que apoya esta construcción, paralizada desde hace doce años. La presidenta de las Cortes, Silvia Clemente, les ha recibido posteriormente.

Son doce años de idas y venidas, de un asunto que parece sacado del cajón de las promesas pero que, más de una década después, sigue sin ver la luz. El proyecto de construcción de la biorrefinería de Barcial del Barco (Zamora) que a finales del pasado año consiguió el respaldo de OPAs y sindicatos para sortear una piedra menos en su camino gracias a la firma en la que se podría iniciar la primera fase del total de la obra, calculada en 140 millones de euros.

 

 

Sin embargo, cuatro meses después, siguen sin recibir respuesta al aval solicitado a Ministerio y Eurocámara para que respalden esta idea conjunta que, a su juicio, no solo traerá un beneficio industrial sino económico para toda la zona, evitando así una mayor sangría poblacional y ayudando a la creación de 80 puestos directos y más de 1.000 indirectos en la zona: “Se necesitan iniciativas que rentabilicen la zona y generen ilusión en sus ciudadanos, y la biorrefinería es un revulsivo por su innovación, materias primas, generador de empleo, y un aumento del valor añadido bruto y del I+D+i” ha destacado Juan Dúo, como representante de la Diputación zamorana en la concentración ante las Cortes a la que ha acudido Agronews.

 

 

Si saliese adelante el complejo, una vez esté a pleno rendimiento, permitiría la generación de bioetanol a través de la reutilización de residuos de remolacha y maíz de los cultivos de la provincia, una primera fase que culminaría con la producción de biogás o el cultivo de microalgas para uso en invernaderos, entre otros objetivos. De esta forma, la biorrefinería se convertiría así en la primera de Europa en funcionar con este innovador sistema.

 

Solo falta cubrir un 30 por ciento del proyecto

 

Los 100 millones de deuda esperan tenerlos cubiertos con la petición de un “pull” bancario que sufragaría la mitad y los otros 50 pretenden que lleguen a través del Plan Juncker europeo. Respecto a los 40 restantes, que actuarían como capital a invertir, estarían tutorizados por la Junta; en este momento ya han encontrado  inversores que pongan dinero para sacarlo adelante. Por ello hoy se han reunido con la presidenta de las Cortes, Silvia Clemente con la que han abordado de qué forma sacar del olvido el proyecto y darle el último empujón que lo saque del cajón del olvido.

 

 

Antes, representantes de alcaldías y diputaciones, junto a las tres OPAs y la plataforma ciudadana de apoyo han realizado en plena puerta una rueda de prensa “atípica” para explicar su situación y petición: “Queremos que se nos haga caso porque Zamora ha estado olvidada durante muchos años y vive un abandono de tejido industrial importante” ha explicado Luciano Huerga, alcalde de Benavente.

 

 

Por último Manuel Suaña, portavoz de la plataforma que conforman instituciones y ciudadanos lucha desde hace años por conseguir este proyecto “dinamizador” para la comarca ha destacado que el proyecto supone un “esfuerzo de voluntad política” para que la biorrefinería sea catalogada dentro de los proyectos con objetivos prioritarios por la Junta, adherirlo al plan de reindustrialización, se incluya en las partidas presupuestarias de la comunidad, que se aprueben préstamos participativos reembolsables o bien financiado a través de líneas de ayudas como las ICO, entre otras alternativas: “Solo falta el 30 por ciento de la inversión de un proyecto patentado por gente de aquí, orgullosos tendríamos que estar de ello”.

 

 

A finales de año esperaban que el 2017 este proyecto “técnica y económicamente viable” vería la luz. Hoy solo esperan que los últimos obstáculos sean sorteados cuanto antes y logren poner en marcha un proyecto que empuje un proyecto laboral y económico que cambiaría la industria zamorana.

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