Antonio Álvarez Rodrigo - Agronews CyL
  • El informe ASEBIO evidencia un descenso en compañías en el sector por “la debilidad que sufre el ecosistema I+D”

 

  • Jordi Martí, presidente de ASEBIO, pide incrementar el presupuesto, las subvenciones y la ejecución presupuestaria destinada a investigación y desarrollo

La Asociación Española de Bioempresas (ASEBIO) ha alertado este lunes 9 de julio de 2018 del estancamiento que está sufriendo el sector pese a que en 2017 contabilizaron más de 150 millones de euros en operaciones financieras, un 17% más que en 2016. ASEBIO, que agrupa a las empresas, asociaciones, fundaciones, universidades, centros tecnológicos y de investigación biotecnológicos, evidencia “claroscuros” en el sector fruto de las debilidades que sufre el ecosistema I+D español y el deficiente marco de ayudas e incentivos que han provocado  el estancamiento  de algunos indicadores como la creación de nuevas empresas.

Según revela el Informe Anual ASEBIO 2017 presentado en Madrid, en un año se han perdido tres compañías dedicas principalmente a las biotecnología al pasar de las 654 de 2016 a las 651 del pasado 2017. Además, el número de empresas del sector ha descendido en más de 200 empresas. Sin embargo, la inversión en I+D en el sector fue de 617 millones de euros, un 6,6% más que el año precedente.

Jordi Martí: “No queremos privilegios, pero sí creemos que es preciso que la Administración preste atención a ciertas peticiones”

“Hay potencial de mejora en la financiación pública”, ha sugerido Jordi Martí, presidente de ASEBIO. El impacto económico de las empresas biotecnológicas de España alcanzó unos 7.300 millones de euros, lo que supuso el 0,7% del PIB el pasado 2017. Un sector que genera 108.000 empleos de los que más de 2.000 son directos, según datos de ASEBIO. “No queremos privilegios, pero sí creemos que es preciso que la Administración preste atención a ciertas peticiones”, ha continuado Martí.

Unas recomendaciones que pasan por incrementar el presupuesto público destinado a la I+D tanto en volumen como en cantidad, así como en incrementar las subvenciones, la ejecución presupuestaria, articular medidas que solucionen los problemas ocasionados por las política de ayudas basas en préstamos y dar continuidad a los mecanismos de aplazamiento de deudas.

En 2017 la ayuda pública fue de 2.515 millones de euros ligeramente inferior a la de 2016 (2.541) y lejos de los 3.089 millones de euros de 2008. “Somos un sector especial: por nuestra volatilidad, por nuestros niveles de riesgo, por la extensión de nuestros ciclos. Además somos un sector que late en zonas de alta sensibilidad social: la salud, el medio ambiente, la sostenibilidad…”, ha continuado el presidente de ASEBIO.

Desde 2016, 33 entidades biotecnológicas asociadas en ASEBIO desarrollan cerca de 203 productos con aplicación en el área alimentaria

Con datos del INE de 2017, las empresas biotecnológicas con aplicación final a alimentación son el 33%, mientras que las que se dedicas a la agricultura y producción forestal representan el 18,6%. Solo se ven superadas por el área de salud humana que congrega a casi el 59% de las biotech españolas. El pasado año se identificaron 100 lanzamientos de productos o servicios al mercado por asociadas de ASEBIO. Andalucía, País Vasco y Cataluña lideraron el número de compañías creadas en 2017 con siete cada una.

LA BIOTECNOLOGÍA Y LA AGRICULTURA

La biotecnología juega un papel fundamental en el sector agroalimentario ya que busca resolver diversos retos sociales mediante el uso inteligente y respetuoso del conocimiento científico actual, permitiendo el aprovechamiento de la biodiversidad para incrementar la productividad agrícola, ganadera e industrial y mejorar la salud y nutrición. Desde 2016, 33 entidades biotecnológicas asociadas en ASEBIO desarrollan cerca de 203 productos con aplicación en el área alimentaria entre los que destacan medicamentos, piensos, probióticos, sistemas para la mejorar de la seguridad alimentaria, bioproductos (biofertilizantes y bioestimulantes) o bioprocesos.