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Publicado por Jesús Molpecere...

Debo confesar que he seguido con muy poco interés las, a mi juicio mal llamadas, “elecciones al campo” castellanoleonés. No es que tenga nada en contra de dichos comicios, ni mucho menos,  mi desinterés y desidia están extendidos a cualquier tipo de sufragio político. Y este también lo es.

Después de un año catastrófico, del que ya nadie habla, todos los focos mediáticos se vuelven, como poseídos por el síndrome de la alfombra roja, hacia cualquier evento que tenga que ver con el reparto de poder sea de la forma que sea. Las palabras “voto”, “candidato”,  “escaño”, “mayoría”, etc. poseen un magnetismo tan potente que acaparan cualquier medio de comunicación, impreso o virtual. Nadie habla de cosechas, costes, intereses, desertización, etc.

No hay nada que consuma más tinta (ahora ya a golpe de megabytes) que unas elecciones. No hay nada que transforme más la condición humana que la defensa a ultranza de cualquier tipo de tesis, soflamas, promesas e incluso desvaríos que los que afloran en unas elecciones.

Esta vez no voy a extenderme mucho más en mi reflexión. Han ganado, los que hayan ganado, no ha perdido nadie, porque en ningún tipo de elecciones pierde nadie y solo me queda una duda que resolver: ¿Y ahora qué?

¿Ahora se van a resolver, de repente, todos los problemas que acucian al campo castellanoleonés? ¿Por qué no se han resuelto antes? A la vista de las celebraciones, los abrazos, las risas contenidas y los fastos podría parecer que sí.  No quisiera comprobar con el tiempo que todas esas muestras de felicidad y regocijo iban solo motivadas por la consecución de puestos, despachos, sueldos… en definitiva poder y todo lo que eso conlleva.

Suerte a los ganadores, suerte a los no ganadores, suerte a todos ellos. Espero que no olviden las promesas electorales. Pero por encima de todo, suerte a los agricultores y ganaderos que han creído y confiado en una determinada organización como solución a sus problemas inmediatos. Suerte a todos, pero… lo que es como no llueva…

Un saludo.

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