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Servicio Agronómico de Pioneer

 

A estas alturas caben pocas dudas sobre el auge general que el cultivo de la colza está experimentando en España. Un cultivo que en zonas como Castilla y León ha adquirido una notoriedad importante y generado unas elevadas expectativas entre los agricultores, gracias a su rentabilidad y lo asequible de su manejo. Todo parece indicar que en los próximos años se va a mantener esta tendencia y que la colza seguirá ocupando fincas que tradicionalmente se han venido dedicando al cereal.    

Conscientes de este interés por parte de los agricultores, desde el Servicio Agronómico de Pioneer, ofrecemos algunos consejos prácticos que sin duda serán de gran ayuda para aquellos agricultores que estén pensando en la colza para sembrar este otoño.

 

Preparación esmerada del suelo.

La colza, por el diminuto tamaño de su semilla, necesita una preparación esmerada de los 10 centímetros superficiales del suelo. Debemos asegurar una preparación mullida que permita un íntimo contacto entre suelo y semilla, para una germinación en cantidad y calidad adecuadas.

Si la preparación cultural del suelo no nos asegura una buena cama de siembra, es preferible recurrir a la siembra directa.

 

Fecha, dosis y profundidad de siembra.

En la zona norte de España, la primera semana de octubre sería la fecha límite para las siembras otoñales de colza de invierno. Mientras, en el sur, la siembra otoñal de colza de primavera comienza en septiembre y se extiende hasta la última semana de noviembre. 

La dosis de siembra a emplear debe garantizar una población final de plantas entre 30 y 40 por metro cuadrado, con lo cual recomendamos en secanos normales o pobres, densidades de cuatro kilogramos de semilla por hectárea (entre 65 y 75 semillas viables por metro cuadrado) y en secanos frescos y riego de entre 2,5 y tres kilogramos de semilla por hectárea (entre 45 y 55 semillas viables por hectárea). Podemos utilizar para ello sembradoras de cereal o de precisión, que permiten una reducción en la dosis.

La profundidad ideal estará comprendida entre los 1,5 y 2,5 centímetros.

 

Control de Malas Hierbas.

Existen diversas soluciones para un control adecuado de malas hierbas en colza, teniendo en cuenta que el momento más crítico es desde la siembra hasta las ocho hojas del cultivo.false

Las variedades de colza híbrida que incorporan la tecnología Clearfield permiten un control de amplio espectro en una sola aplicación de herbicida, incluyendo crucíferas. Con sistema no Clearfield se puede hacer un primer control con herbicida total antes de la siembra y en post-emergencia aplicar metazacloro.

 

Abonado.

Las necesidades de abonado en colza van a depender del potencial productivo del terreno y de su nivel de fertilizantes. Como norma general, aplicaremos para secano sobre 60 UF de nitrógeno (30-40% en fondo), 50 UF de fósforo (en fondo) y 50 UF de potasio (en fondo). En regadío, será preciso aumentar un 15-20% estas aportaciones.

El azufre es un elemento esencial para la colza, el cual aplicaremos en cobertera en forma con el nitrógeno en cantidades de 60-65 UF por hectárea.

 

Plagas y enfermedades.

Las plagas que pueden tener más incidencia en nuestras latitudes son los limacos a principios de cultivo, controlados por tratamientos específicos disponibles en el mercado.

Al principio del ciclo, puede darse algún ataque de pulguilla, mientras que al final pueden aparecer poblaciones de pulgones que, con tratamientos a principio de incidencia en los bordes de la parcela, permiten un buen control. Enfermedades como mal del pie o esclerotinia, no son de especial importancia y los híbridos de Pioneer presentan buena tolerancia contra ellas.

 

Recolección.

La recolección de la colza se debe realizar cuando la humedad general de la parcela esté entre un 8 y un 10% para evitar merma en producción y mayor grado de dehiscencia o caída de grano por sobremaduración. Vigile especialmente el momento óptimo recomendado de cosecha, prestando atención a estos indicadores: vainas marrones, semilla gris negrácea y semillas sueltas en la vaina cuando la movemos.

La cosecha se realiza con cosechadoras de cereal, evitando las horas centrales del día con altas temperaturas y con la regulación adecuada al tamaño de la semilla.

Servicio Agronómico de Pioneer

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