Imagen de Berta Redondo
Publicado por Berta Redondo
  • Juan Corbalán, Representante de la Oficina de Cooperativas Agro-alimentarias de España en Bruselas, nos ha recibido en su despacho de la capital europea para charlar sobre las fortalezas y riesgos para el sector español de los acuerdos comerciales que la Unión Europea negocia con países terceros. 

 

- Vamos a hablar de acuerdos comerciales de la UE con países terceros: ¿oportunidades o caballos de Troya para el sector agroalimentario español?

Depende: firmar un acuerdo de por sí no significa que sea bueno ni malo, hay que ver las potencialidades del acuerdo y trabajar en los detalles al respecto. Actualmente el sector agroalimentario europeo, y en concreto el español, es un contribuidor neto al balance positivo comercial de la Unión Europea. A eso se suma que la UE es un mercado que está saturado, por lo tanto es una oportunidad a nivel teórico para aprovechar por parte del sector europeo y en concreto del español. A nivel particular porque España es uno de los primeros exportadores de varios productos: frutas, hortalizas, vino, aceite de oliva, aceituna de mesa, porcino, vacuno, ovino… En estos productos somos grandes exportadores tanto en Europa como a nivel mundial.

Dependiendo de la zona puede haber acuerdos que nosotros consideramos positivos, como puede ser el de Canadá, con el que estamos trabajando en las líneas de aplicación una vez que los estados miembros ratifiquen el acuerdo. Estamos trabajando también con el de Japón y México que pueden ser algo importante para la exportación. Otros como Mercosur, norte de África, Nueva Zelanda… hay que ser muy cautelosos en algunos sectores para limitar el impacto que puedan tener.

 

- Precisamente, las negociaciones para un acuerdo de libre comercio entre la UE y el MERCOSUR (Mercado Común del Sur) se relanzaron en mayo de 2010, ¿en qué estado se encuentra la negociación en estos momentos?

Ya se han celebrado 2 rondas de negociación y la tercera se celebra del 3 al 7 de julio. Mercosur ha tenido sus negociaciones en stand by desde hace unos meses pero con la nueva política comercial de la UE, provocada entre otras cosas por la posición del gobierno de EEUU de aumentar el proteccionismo, pues le ha dado un nuevo impulso a estas negociaciones. La Comisión Europea espera que este año haya un acuerdo político al respecto.

 

- ¿Cuáles son las demandas de Cooperativas Agroalimentarias de España para este acuerdo?

Con Mercosur somos muy cautos. Mercosur, en concreto Brasil y Argentina, son dos de las potencias agrarias mundiales: son primero y segundo exportador de muchos productos como soja, cereal, carne, zumo de naranja, azúcar… Un acuerdo sin las precauciones debidas puede dañar seriamente al sector europeo y al español en particular.

La Comisión hizo una oferta el año pasado de la cual retiró a última hora el vacuno por presiones políticas y mantuvo lo demás: por un lado una cuota para productos defensivos para la UE como carne de ave, porcino y, por otro, una de las cosas por la que estamos luchando para que se cambie, la liberalización total de las importaciones de zumo de naranja. Esto afectaría de manera muy negativa a España y a uno de sus principales sectores, el de los cítricos.

También a Mercosur está afectando el escándalo sanitario al respecto… Con Mercosur somos muy cautos al respecto, y si no se toman las precauciones debidas no apoyaremos el acuerdo.

 

- ¿El escándalo en Brasil por la carne adulterada puede hacer ceder la balanza a favor de la UE a la hora de exigir mayores garantías para la importación de productos provenientes de estos países?

Este escándalo ha provocado muchas reacciones importantes, una de ellas es que EEUU ha prohibido la importación de carne de vacuno de Brasil por los problemas sanitarios que pueda haber. Nosotros estamos pidiendo a la Comisión que tome medidas al respecto y que asegure que los consumidores europeos consumen carne segura como la que producimos en la UE. Planteamos dudas muy serias sobre el modo de producir en estos países: utilizan sustancias que no están autorizadas en la UE como la ractopamina en porcino. Los modos de producción son muy diferentes y pueden afectar de manera muy negativa al modelo europeo.

 

- ¿Cuáles son los puntos fuertes de este acuerdo para el sector agroalimentario español?

Hay sectores que, si se limitan las barreras que hay actualmente al respecto, pueden ser sectores con potencial. En concreto, el sector europeo lácteo puede aprovecharse del mercado y de la gran población que existe en Argentina y Brasil con productos lácteos, España se puede beneficiar de manera colateral al respecto también.

El sector del vino tiene bastante potencial en el mercado brasileño si las múltiples barreras no arancelarias se eliminan. Eso es lo que estamos pidiendo a la CE, que no de un cheque en blanco a estos países si no que se trabaje de manera importante en la eliminación de barreras no arancelarias y que podamos tener por ejemplo el mismo acceso que puedan tener los vinos chilenos al mercado brasileño, además de mantener los aranceles europeos al mosto argentino, crucial para mantener el equilibrio de mercado.. También estamos trabajando en fruta y hortaliza fresca, que puede ser un potencial, pero los argentinos y brasileños nos ponen muchas trabas para exportar.

 

- ¿Se ve ya la luz al final del túnel de la negociación?

Aún queda mucho por negociar. La CE quiere alcanzar un acuerdo político al respecto, es decir, las grandes líneas del acuerdo. Pero en los detalles es donde verdaderamente está  el quid de la cuestión: en la letra pequeña, en las comas, en las cantidades, en los protocolos, en los certificados que te puedan pedir… es ahí donde pueden estar realmente la diferencia entre un acuerdo positivo o negativo.  

 

- Hablando de otros tratados con países terceros, ¿cuál es vuestra postura en relación al TTIP, a pesar de que se hayan congelado las negociaciones?

Con el TTIP las negociaciones están en el congelador. Dudo mucho de que se puedan retomar con el actual presidente de EEUU, además a nivel global hay mucha presión de muchas organizaciones de la sociedad civil. Es un acuerdo que hay que ver realmente los detalles. A nivel agrario es necesario tener en cuenta que EEUU es el principal destinatario de las exportaciones europeas: es un país con 320 millones de personas, con un poder adquisitivo muy alto y en el que ciertos productos españoles tienen un potencial de crecimiento muy importante. Hablamos del vino, aceite de oliva, frutas y hortalizas, etc. Las cooperativas españolas están ya desarrollando estrategias de penetración en el mercado americano para aprovechar este potencial.

Ahora bien,  sí que existen algunos sectores en los cuales EEUU es muy fuerte y cuyo modelo de producción no es igual al comunitario. En esas cuestiones hay que tener las garantías necesarias para evitar que haya una afectación al respectoNosotros estamos a favor de que se negocie, siendo el principal destino  de nuestras exportaciones, y creemos que es importante avanzar al respecto, tenemos muchas complicaciones para exportar allí. Un tema importante que trabajamos en todos los acuerdos es que la UE tenga la competencia en las exportaciones, la llamada “Entidad Única”. Actualmente cada Estado Miembro debe firmar un protocolo de exportación con cada país tercero para cada producto, lo cual supone muchas trabas y desequibrio entre negociaciones.

 

- ¿Con la llegada de Trump se han dificultado más las exportaciones?

Es pronto para decirlo, Trump lleva en el gobierno desde noviembre. Pero si que hay retracción por parte del sector debido a los mensajes poco tranquilizadores de la administración americana como, por ejemplo, de querer intentar poner tasas a las importaciones, o establecer normas de comercialización internas que pueden dificultar las importaciones… Todavía no hemos notificado nada al respecto, pero sí que el ambiente es un poco raro. Esto no ayuda al comercio.

 

- Terminamos con el CETA; para Cooperativas Agroalimentarias, se trata de un “buen acuerdo que mejorará las relaciones políticas y comerciales a ambos lados del Atlántico”. El jueves en España se ha aprobado en el Congreso de los Diputados, ¿qué es lo siguiente?

Lo siguiente es seguir ratificándolo por parte de los estados miembros. En materia de comercio ya está entrando en vigor porque las materias comerciales son competencia de la UE y por lo tanto no necesitan de la aprobación  de los estados miembros para entrar en vigor. Por lo tanto, ya estamos trabajando con la CE y con España para aprovechar el potencial del acuerdo: actualmente estamos trabajando sobre las modalidades de aplicación al respecto, en los detalles, y estamos con los trámites burocráticos para por ejemplo la gestión de las cuotas establecidas y las nuevas concesiones que hemos obtenido.

 

- Aunque es un proceso lento, ¿cuándo podría una cooperativa o un productor español empezar a ver que está exportando más?

Esta campaña sería una campaña de exploración, pero yo creo que puede ser como pasó con Corea, donde el aumento de exportaciones en concreto en el sector porcino se multiplicó en 3-4 años del acuerdo. Estos acuerdos son acuerdos muy ambiciosos, en los cuales se necesita un tiempo de adaptación y sobre todo, de adaptación de las estrategias comerciales que puedan tener las empresas.  Una empresa necesita buscar nuevos clientes, necesita adaptar los productos a la demanda, asistir a las ferias, etc. Eso lleva tiempo. Este acuerdo lo que hace es establecer las bases para que ese comercio pueda realizarse, pero si los operadores no se mueven…

 

- Es decir,  los productores españoles ya se pueden ir poniendo las pilas…

Claro, ya hay que ir trabajando al respecto. Muchas de las cooperativas nuestras ya están trabajando con Canadá y EEUU. Hay que seguir pero dependerá mucho de la estrategia comercial que cada empresa tenga y, sobre todo, de que no haya ningún contratiempo en la ratificación que queda por parte de los estados miembros. 

Añadir nuevo comentario