Agronews Castilla y León

 

● Reclama el diálogo con la Administración y los interlocutores sociales ante el cambio de criterio de la Inspección de Trabajo.

● La externalización es un instrumento de competitividad perfectamente legal y utilizado en muchos sectores de la economía en funcionamiento desde hace más de 20 años.

La Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (ANICE), organización referente de este sector, rechaza  las acusaciones que se están produciendo en los últimos meses sobre el uso de las cooperativas de trabajo por parte de las industrias, y poner de manifiesto que dicha fórmula de contratación de servicios es una actividad legal y amparada por la Administración, que lleva funcionando en nuestra economía más de 20 años, avalada en numerosas ocasiones tanto administrativa como judicialmente.

Este tipo de empresas tiene incluso representación, a través de su patronal, en órganos como el Consejo Económico y Social (CES) o el Ministerio de Trabajo, Inmigración y Asuntos Sociales. Asimismo, varias sentencias de tribunales de diferentes instancias han avalado su legalidad y el desarrollo de su actividad conforme a derecho.

Este modelo está presente en muchos sectores económicos que utilizan la externalización de determinados ámbitos de su operativa para poder mantener la actividad productiva y la competitividad en los diferentes mercados.  Esta práctica es, por tanto, legítima siempre que se lleve a cabo a través de entidades que se ajusten a la normativa y cumplan los requisitos sobre condiciones laborales. En este sentido, todas las cuestiones que afectan o puedan afectar al sector son susceptibles de ser abordadas a través del diálogo entre los agentes sociales y económicos del sector cárnico.

En los últimos meses, el Ministerio de Trabajo ha adoptado un cambio de criterio que está provocando un grave problema para numerosas empresas del sector, ya que los Inspectores que hasta hace poco consideraban la utilización de cooperativas conforme a lo estipulado por la Ley, ahora están levantando expedientes sancionadores.

ANICE, interlocutor habitual en el ámbito laboral y la negociación colectiva, ha estado siempre a disposición de la Administración y otros interlocutores para aportar el punto de vista del sector y las soluciones a cuestiones que puedan afectar al funcionamiento y buen desarrollo de su industria. En este sentido, la organización lamenta no haber sido consultada sobre el cambio de criterio de la Inspección de Trabajo.

Las cooperativas de trabajo asociado se han convertido en una herramienta de competitividad en el sector, por la necesidad de las empresas de competir en condiciones favorables en un mercado globalizado y cada vez más complejo. No es por casualidad que España sea el tercer exportador mundial de carne de porcino, con un balance comercial positivo de más de 5.000 millones de euros.

El problema de las cooperativas de trabajo asociado, y las posibles irregularidades que hayan podido tener lugar -que desde ANICE se han rechazado contundentemente, incluso en pronunciamientos conjuntos firmados con las organizaciones sindicales-, estaría resuelto hace meses si no hubiese sido por la rotunda negativa de los sindicatos a negociar cualquier mejora en las condiciones. ANICE ya ofreció en su momento la equiparación de las condiciones de trabajo entre trabajadores y cooperativistas, algo que fue rechazado por los sindicatos, que sólo admiten la prohibición de este tipo de externalización en las empresas.

ANICE quiere recordar que las empresas del sector cárnico cumplen con el Convenio Colectivo de ámbito Estatal que regula las condiciones de trabajo. En mayo de 2016, los sindicatos y organizaciones representativas firmaron un manifiesto conjunto en apoyo y defensa de este marco de relaciones laborales del sector, que debe respetarse en todas las empresas y para todos los trabajadores de la industria cárnica.

El sector cárnico es el principal sector empleador de la industria alimentaria, generando más de 100.000 puestos de trabajo directos en las casi 3.000 empresas que lo integran. Uno de cada cuatro trabajadores de la industria alimentaria lo hace en una empresa cárnica.

Por todo ello, ANICE, junto a la totalidad de las organizaciones de la industria cárnica de España, se ha dirigido al Presidente del Gobierno para buscar una solución a los expedientes abiertos por la Inspección y, de cara a futuro, trabajar conjuntamente con las organizaciones empresariales y los interlocutores sociales para buscar un acuerdo satisfactorio para el correcto empleo de las cooperativas de trabajo asociado en el sector cárnico.